El veneno de las picaduras de avispas, abejas y hormigas provoca reacciones alérgicas en mucha gente.

Cuando una abeja o avispa pica la piel, la reacción normal es una roncha local (que puede crecer hasta 2cm de diámetro) que en ocasiones causa comezón y/o dolor. Una alergia por picadura de insecto puede ir desde reacciones locales (ronchas) hasta sistémicas (es decir que afecten varios órganos del cuerpo).




Esta alergia se estima se presenta en el 1% de la población general y los niños suelen tener manifestaciones más locales y limitadas que los adultos.

  1. Las manifestaciones locales más comunes son:
  2. » Dolor
  3. » Inflamación
  4. » Comezón
  5. » Sangrado

El antecedente de la picadura junto con una historia familiar de alergia nos hace sospechar el diagnóstico. Se puede determinar el anticuerpo específico (IgE) contra el veneno de insecto mediante un estudio de RAST y SPT. Este método es el más seguro, ya que realizar una prueba de reto (exponer al individuo a la picadura de insecto) puede desencadenar reacciones muy severas que ponen en peligro la vida del paciente.

La mayoría de los pacientes únicamente requieren de tratamiento sintomático. En el caso de picadura por abeja, es necesario retirar el aguijón de manera adecuada para evitar mayores complicaciones.
Evitar este tipo de insectos es la primera línea de prevención. Cuando se va a estar expuesto es necesario el uso de repelente, ropa adecuada (manga larga, colores no llamativos) y no usar perfume.
Los tratamientos médicos más utilizados son analgésicos, antiinflamatorios y antihistamínicos. Algunos médicos prefieren el uso de antihistamínicos de primera generación que causan un efecto sedante para evitar la ansiedad de la comezón en niños.
Algunos casos más severos pueden requerir de antibióticos, o bien, llegar hasta la hospitalización cuando los síntomas se presentan en todo el cuerpo.

El antecedente de la picadura junto con una historia familiar de alergia nos hace sospechar el diagnóstico. Se puede determinar el anticuerpo específico (IgE) contra el veneno de insecto mediante un estudio de RAST y SPT. Este método es el más seguro, ya que realizar una prueba de reto (exponer al individuo a la picadura de insecto) puede desencadenar reacciones muy severas que ponen en peligro la vida del paciente.




La mayoría de los pacientes únicamente requieren de tratamiento sintomático. En el caso de picadura por abeja, es necesario retirar el aguijón de manera adecuada para evitar mayores complicaciones.
Evitar este tipo de insectos es la primera línea de prevención. Cuando se va a estar expuesto es necesario el uso de repelente, ropa adecuada (manga larga, colores no llamativos) y no usar perfume.
Los tratamientos médicos más utilizados son analgésicos, antiinflamatorios y antihistamínicos. Algunos médicos prefieren el uso de antihistamínicos de primera generación que causan un efecto sedante para evitar la ansiedad de la comezón en niños.
Algunos casos más severos pueden requerir de antibióticos, o bien, llegar hasta la hospitalización cuando los síntomas se presentan en todo el cuerpo.