¿Por qué he contraído una alergia ocular?

Una alergia ocular (la más frecuente es la conjuntivitis) está causada por la exposición a una sustancia a la cual es especialmente sensible el organismo. Ésta provoca una reacción de defensa considerable, a veces desmesurada, para eliminarla. La sustancia provoca una irritación intensa que causa picor e incluso dolor. El ojo segrega lágrimas para limpiarse.

Mis alergias aparecen siempre en la misma época del año, ¿por qué?

Sus alergias oculares son las denominadas estacionales. Se trata de la manifestación ocular de lo que se llama comúnmente como la fiebre del heno, aunque pueden estar causadas por otras plantas. Este tipo de alergia se desencadena normalmente por los pólenes de gramíneas, arbustos o árboles que transporta el aire. Los pólenes de ambrosía son responsables de alergias cada vez más numerosas al final del verano. Las alergias aparecen, por tanto, en el período del año en que están presentes los pólenes responsables de esta reacción.




¿Por qué mis ojos son tan sensibles a las alergias?

El ojo es muy sensible a las alergias porque está en contacto constante con el aire que puede contener sustancias alergizantes, denominadas alérgenos (que desencadenan las alergias).

¿Puedo prevenir una alergia ocular?

Sí. La manera ideal consiste en eliminar de su entorno, cuando sea posible, la sustancia que desencadena la alergia. Por lo tanto, hay que identificar de entrada esta sustancia. Pueden serle de ayuda las pruebas efectuadas por un alergólogo. Posteriormente, deberá hacer lo necesario para no volver a estar en contacto con la sustancia. Si usted es muy alérgico, un lavado frecuente de los ojos con suero fisiológico o de lágrimas artificiales, a fin de eliminar la sustancia y facilitar la restauración de la película lagrimal, puede ser provisionalmente una barrera protectora contra los alérgenos. Si la alergia es muy importante y está vinculada a un alérgeno único y bien definido, se puede considerar en ocasiones una desensibilización. Esto consiste en la ingesta de comprimidos o en pequeñas inyecciones frecuentes durante períodos bastante largos. Los resultados varían de una persona a otra.

¿Cómo se puede tratar mi alergia ocular?

Hay medicamentos que tienen la función de evitar que se desencadene la reacción alérgica. Éstos pueden presentarse en forma de colirios para un tratamiento esencialmente local o en comprimidos si sufre otros síntomas alérgicos (estornudos, secreción nasal o nariz tapada, etc.). Son tratamientos muy eficaces y la mayoría están disponibles esencialmente con receta. El tratamiento de comprimidos normalmente sólo necesita una dosis diaria (por la mañana al levantarse) y periódicamente si se encuentra en un período alérgico (especialmente en primavera). Actúan rápidamente y también se pueden tomar de manera puntual, a demanda, cuando sienta que aparecen los síntomas. Atención: algunos pueden estar contraindicados para ciertas personas (en caso de enfermedad hepática o renal) o no se pueden tomar al mismo tiempo que otros medicamentos. Lea atentamente las indicaciones.

¿Mi alergia ocular puede complicarse?

Sí. Algunas alergias oculares pueden causar complicaciones en la córnea y tener consecuencias nefastas para la visión. En caso de dolores, mareos o reducción de la visión, es importante consultar a su oftalmólogo rápidamente. Más allá del riesgo de sufrir complicaciones, no hay que trivializar una alergia ocular. Hay un riesgo real de que la afección se convierta en crónica. Puede resultar en alguna incapacitación, por ejemplo, inhabilitando de manera crónica la conducción de un automóvil.

Tengo picores en los párpados. ¿Se trata de una alergia?

La alergia de los párpados existe. En esa zona se puede observar una urticaria, un eccema, escamaciones (piel que se pela). Puede deberse a varias causas y, especialmente, al maquillaje en el caso de las mujeres. Se recomienda limpiar los párpados con suero fisiológico o lágrimas artificiales y gasas de agua tibia. Si los párpados enrojecen y están doloridos o incluso hinchados, probablemente no se trate de una alergia sino de una infección. Realice una consulta médica inmediatamente.

La alergia ocular, que puede afectar seriamente a la vida cotidiana, no debe descuidarse. A veces un chequeo completo puede resultar necesario para confirmar el diagnóstico en los casos más severos (búsqueda de un foco infeccioso próximo, análisis de sangre, examen de las lágrimas en un laboratorio).