Las alergias y el asma tienden a aparecer en las mismas familias, por lo tanto existen medidas que se pueden tomar en un hogar con antecedentes de enfermedades alérgicas para retardar o reducir su aparición en los niños.

Para el caso de la alergia por alimentos, la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología menciona que la principal estrategia para prevenir este tipo de alergia en recién nacidos, es retardar la exposición a ciertos productos alimenticios y líquidos potencialmente alergénicos.




Existe una estrategia que ha demostrado reducir o retardar las alergias a los alimentos y a la enfermedad alérgica de la piel (dermatitis atópica) en bebés de padres alérgicos.

  • Las madres deben dar pecho a sus bebés por lo menos cuatro a seis meses si es posible, pues es mucho menos probable que la leche materna produzca reacciones alérgicas y fortalece el sistema inmunológico del niño.
  • Para los niños que no se alimenten con pecho materno totalmente, hay que emplear fórmulas a base de soya o de proteína predigerida que han demostrado causar menos reacciones alérgicas.
  • Los bebés no deben recibir alimentos sólidos hasta que cumplan los seis meses de edad. Entre los seis a doce meses de edad, pueden ir agregándose verduras, arroz, carne y fruta a su dieta.
  • Cada alimento debe agregarse uno a uno para que los padres puedan identificar y eliminar cualquier producto que cause una reacción.
  • Después de que el niño cumpla un año, pueden agregarse leche entera, trigo, maíz, cítricos y soya.
  • Finalmente, a los dos años, pueden agregarse huevos y pescado a la dieta del niño, y cuando cumpla los tres años puede comer cacahuates.

Los padres con alergias o asma pueden hacer los cambios ambientales recomendados y usar las estrategias preventivas mencionadas para ayudar a reducir o retardar alergias y asma en sus hijos.