La época de vacaciones implica calor, humedad, actividad fuera del hogar, exposición al ambiente y alergias. Casi el 60% de los ataques de asma son causados por alergenos ambientales y agentes irritantes, como el humo, el polen y la caspa animal, por ello debemos estar preparados para minimizar y prevenir la presencia de una crisis.

La Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología de los Estados Unidos, enumera algunos consejos para reducir en esta época de vacaciones los ataques causados por alérgenos ambientales y agentes irritantes:

  • Esté atento a las condiciones climáticas cambiantes, por ejemplo: cambios en la temperatura, humedad, presión barométrica o vientos fuertes, que pueden agravar el asma.




  • Minimice la actividad intensa al aire libre en los días en que las temperaturas sean excesivamente elevadas. Es menos probable que los deportes que requieren estallidos de energía cortos, como béisbol, fútbol, levantamiento de pesas, golf, gimnasia, natación, caminatas o excursionismo, desencadenen asma.
  • Tome los medicamentos tal como le han sido recetados por su alergólogo, en la dosis recomendada. No ingiera más medicamento para aliviar los síntomas graves sin consultar antes a su médico.
  • Utilice un equipo de aire acondicionado, tanto en su hogar como en su auto, para mantener el aire limpio, fresco y seco.
  • Siéntese lejos del humo de fogatas o de personas que estén fumando.
  • No se pare directamente detrás de automóviles con el motor en marcha, los gases del tubo de escape podrían desencadenar un ataque de asma.
  • Ventile las tiendas de campaña/casitas en el árbol u otros lugares cerrados en los que se puede acumular moho, un alergeno común.
  • Dúchese y lave su cabello todas las noches antes de acostarse para quitar los alergenos del cabello y evitar que queden en su almohada.
  • Deje las zapatillas fuera de la casa antes de entrar. Así evitará que el polen entre en su casa.