Asma ocupacional

El asma ocupacional es un trastorno pulmonar directamente causado por la inhalación de emanaciones, gases, polvo u otras sustancias potencialmente tóxicas “en el trabajo”.

En este tipo de asma, puede desarrollarlo un trabajador que anteriormente era sano, alguno que había padecido asma en la infancia, o bien exacerbarse un asma ya presente tiempo atrás. La duración de la exposición ocupacional que desencadena el asma varía y puede fluctuar entre meses y años antes de que se produzcan los síntomas.

Entre los síntomas característicos del asma ocupacional están: Respiración sibilante, falta de aliento, sensación de pecho apretado, dificultad para hacer ejercicios y presencia de tos. Otros síntomas relacionados pueden ser secreción y congestión nasal, así como irritación ocular.

La causa puede ser de índole alérgica o no alérgica, y la enfermedad puede persistir por un largo período en algunos trabajadores, aun cuando ya no estén expuestos a los irritantes que desencadenaron sus síntomas. Comúnmente, los síntomas empeoran a lo largo de la semana laboral, mejoran en el fin de semana y se repiten al volver al trabajo.




Si el asma ocupacional no se diagnostica correctamente en su etapa inicial y se protege o se aleja al trabajador del agente causante, pueden ocurrir cambios permanentes en los pulmones y los síntomas del asma pueden persistir aunque se haya eliminado el contacto.

Diversos agentes responsables

El asma ocupacional puede ser causada por uno de los siguientes tres mecanismos:

Efectos irritantes directos: Agentes como el ácido hidroclórico, el dióxido de azufre y el amoníaco, que se hallan en la industria petrolera y en la química, afectan a los trabajadores expuestos, quienes frecuentemente comienzan a jadear al respirar y sufrir otros síntomas de asma. Esta es una reacción irritante en vez de una reacción alérgica, ya que en ella no participa el sistema inmunológico. Los trabajadores que ya tienen asma u otro trastorno respiratorio se ven particularmente afectados por este tipo de contacto.

Alergia: Este tipo de asma generalmente aparece sólo después de un contacto a largo plazo (meses o años) con una sustancia utilizada o producida en el trabajo. Ello se debe a que el sistema inmunológico del cuerpo necesita tiempo para desarrollar los anticuerpos u otras respuestas inmunológicas a una sustancia en particular. Por ejemplo, los trabajadores de la industria de los detergentes pueden contraer una alergia a las enzimas de la bacteria Bacillus subtilis. El asma ocupacional alérgica puede ocurrir en trabajadores de las industrias del plástico, el caucho y la resina, en quienes laboran en plantas procesadoras de alimentos y personas que trabajan con animales, entre otros.

Mecanismos farmacológicos: La inhalación de algunas sustancias en aerosol puede llevar directamente a la acumulación de agentes químicos que el cuerpo produce naturalmente, como la histamina o la acetilcolina en los pulmones, que a su vez pueden causar asma. Por ejemplo, los insecticidas, usados en labores agrícolas, pueden causar una acumulación de acetilcolina, que al causar que se contraigan los músculos de las vías respiratorias, estrecha esos conductos.

Prevención y control

Una vez identificada la causa, debe reducirse el nivel de exposición. Por ejemplo, un trabajador puede ser trasladado a otro puesto en el mismo centro laboral. De igual manera, es importante revisar las áreas de trabajo para mantener en el nivel más bajo posible la presencia de sustancias que causan asma.

Las personas con asma ocupacional deben consultar a un médico para una evaluación y determinar si es útil la administración de medicamentos que contrarresten los efectos de las sustancias en el organismo o incluso, podría ser necesario evitar la exposición a la sustancia por completo.