El asma en la adolescencia

La adolescencia puede ser una etapa muy difícil, y aún más cuando el o la adolescente tiene  asma. Lo último que quiere un adolescente con asma es que sus amigos sepan que es “diferente”. A continuación ofrecemos algunos consejos para que la vida de un adolescente con asma sea más llevadera:

  • A muchos adolescentes no les gusta medicarse delante de sus amigos, de modo que hable con el médico de su hijo para averiguar si es posible que tome el medicamento preventivo por la mañana antes de salir de casa y por la noche cuando ya haya vuelto del colegio. De esta manera, la medicación formará parte de las rutinas de la primera hora de la mañana y antes de acostarse, y habrá la seguridad de que su hijo se medica adecuadamente.




  • Muchos adolescentes dejan de tomar la medicación preventiva que necesitan diariamente y utilizan exclusivamente inhaladores de alivio rápido, lo cual puede resultar peligroso e incluso fatal. Si esto le preocupa, coménteselo al médico de su hijo lo antes posible.
  • Entre los adolescentes, es muy habitual negar que padecen asma, lo que puede llevar a abandonar la medicación y presentar más exacerbaciones de asma. En estos casos, es importante que como padres se supervise la medicación del adolescente mediante el empleo de un medidor de flujo máximo respiratorio (un aparato portátil que se puede usar en casa para medir la capacidad respiratoria) para decidir si conviene incrementar la medicación para prevenir una posible crisis. Al utilizarlos de forma correcta los medidores de flujo no mienten nunca, de modo que el adolescente no puede negar que tiene un problema y es menos probable que los padres queden como los malos de la película o como sobreprotectores por obligarle a medicarse innecesariamente.
  • Recuerde respetar la dignidad de su hijo. Los adolescentes deben participar activamente en todas las decisiones relacionadas con su tratamiento, ya que son ellos quienes, a la larga, tendrán que seguirlo diariamente.
  • El asma no controlada puede desencadenar depresión o una baja autoestima. Estos sentimientos se pueden manifestar en estallidos emocionales y en un bajo rendimiento académico. La intervención a tiempo de los padres, un profesor o un médico, puede fomentar el cumplimiento de las indicaciones terapéuticas y ayudar a controlar el asma del adolescente.
  • A los adolescentes con asma se les debe animar a que lleven una vida lo más normal posible con la ayuda de la medicación y algunos cuidados generales. Como padre, debe educar a su hijo para que entienda que si toma el medicamento adecuadamente y controla su capacidad respiratoria, esto le permitirá hacer prácticamente cualquier cosa como bailar o practicar algún deporte.