Las personas mayores tienen riesgo de presentar insuficiencia de calcio y vitamina D, incluso en la tercera edad se producen varias alteraciones en las funciones del cuerpo que pueden contribuir a la pérdida del calcio del hueso y el riesgo creciente de osteoporosis.

Por ello es importante tomar consideraciones especiales en las personas de la tercera edad para proveerlos de las necesidades diarias de calcio y vitamina D, a través de la dieta o suplementos diagnosticados por un médico.




Con el paso de la edad hay:

  • Una reducción del calcio en la dieta, como resultado de factores como reducción del apetito, enfermedades, así como situaciones económicas y sociales.
  • Una disminución de la absorción intestinal del calcio (exacerbado si la vitamina D en el organismo está baja)
  • Menor exposición a la luz del sol y en consecuencia un estado deficiente de vitamina D, como resultado de una reducción de la movilidad o alguna discapacidad o enfermedad.
  • Una disminución de la capacidad de la piel para sintetizar la vitamina D.
  • Una deficiente capacidad de los riñones para conservar el calcio, originando la pérdida de calcio en la orina, así como metabolizar la vitamina D.