Descripción del cáncer de laringe

El cáncer de laringe, el más frecuente de los cánceres de la cabeza y el cuello, después del cáncer de piel, es más frecuente en los varones y está relacionado con el tabaquismo y el consumo de alcohol.

Este cáncer frecuentemente se origina en las cuerdas vocales y provoca ronquera. Si una persona ha estado ronca durante más de 2 semanas debería solicitar atención médica. El cáncer en otras partes de la laringe causa dolor y dificultad de deglución. En algunos casos, sin embargo, antes que cualquier otro síntoma, se detecta primero un bulto en el cuello producido por la extensión del cáncer a un ganglio linfático (metástasis).




Para establecer el diagnóstico, el médico observa la laringe a través de un laringoscopio (un tubo utilizado para la visualización directa de la laringe) y realiza una biopsia (se toma una muestra de tejido para examinarla al microscopio) del tejido que se sospecha canceroso. Luego el cáncer se clasifica según su estadio, del I al IV, tomando como base hasta dónde se ha extendido.

Tratamiento del cáncer de laringe

El tratamiento depende de la localización del cáncer dentro de la laringe. Para un cáncer en un estadio primario, el tratamiento usual consiste en cirugía o radioterapia. Cuando las cuerdas vocales resultan afectadas, la radioterapia suele ser el tratamiento de elección porque generalmente preserva su tono normal a la voz. Para el cáncer en un estadio avanzado, el tratamiento usual es la cirugía, que puede consistir en extirpar parcial o totalmente la laringe (laringuectomía parcial o total), generalmente seguido de radioterapia. El 90 por ciento de las personas con cáncer en estadio I que han recibido tratamiento vive al menos 5 años, comparado con el 25 por ciento de las que tienen cáncer en estadio IV.

La extirpación total de las cuerdas vocales deja sin voz a la persona afectada. En esos casos, es posible crear una nueva voz mediante uno de tres métodos: habla esofágica, una fístula traqueoesofágica o una electrolaringe. En el caso del habla esofágica, se le enseña a la persona a tomar aire en el esófago mientras inspira y a expulsarlo gradualmente para producir un sonido. Una fístula traqueoesofágica es una válvula unidireccional que se inserta quirúrgicamente entre la tráquea y el esófago. La válvula hace entrar aire en el esófago mientras la persona inspira, y así se produce sonido. Si la válvula funciona mal, los líquidos y los alimentos pueden entrar accidentalmente en la tráquea. La electrolaringe es un dispositivo que actúa como una fuente de sonido cuando se coloca pegado al cuello. Los sonidos producidos por los tres métodos se convierten en palabras como las del habla normal (utilizando la boca, la nariz, los dientes, la lengua y los labios). Sin embargo, la voz producida por estos métodos es artificial y es mucho más débil que la normal.

Dolor de garganta y oído

Entre los signos y síntomas que pueden indicar un posible cáncer de la laringe destacan:

  • Dolor de garganta o tos que no desaparece.
  • Dificultad o dolor al tragar.
  • Dolor de oído.
  • Masa notoria en el cuello o la garganta.
  • Cambio de la voz o ronquera.

Exámenes diagnósticos

Para detectar, diagnosticar y clasificar el cáncer de la laringe, se utilizan pruebas que examinan el cuello y la garganta .

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

Examen físico del cuello y garganta: Examen donde se palpa el cuello y la garganta en busca de ganglios linfáticos inflamados en el cuello y se observa el interior de la garganta con un espejo pequeño para verificar si hay áreas anormales.

Laringoscopía: Procedimiento mediante el cual el médico examina la laringe con un espejo o un laringoscopio (un tubo delgado con iluminación).

Endoscopía: Procedimiento mediante el cual se observan los órganos y tejidos corporales en busca de anomalías. A través de una incisión (corte) en la piel o una abertura del cuerpo como la boca, se inserta un endoscopio (un tubo delgado con iluminación) y se pueden extraer muestras de tejido o ganglios linfáticos para estudiarlas bajo un microscopio en busca de señales de enfermedad.

Tomografía computarizada: Examen mediante el cual se toma una serie de fotografías detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta una tinción en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente.

Imagenología por resonancia magnética (IRM): Procedimiento que utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo.

Biopsia: Extracción de células o tejidos realizada para que un médico patólogo las observe bajo un microscopio y determine la presencia de signos de cáncer.




Ingesta de bario: Serie de radiografías del esófago y el estómago, donde al paciente se le da a beber un líquido que contiene bario para poder observar mejor dichas áreas del organismo.

Después de que se ha diagnosticado el cáncer de la laringe, se hacen pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado dentro de la laringe o a otras partes del cuerpo, lo cual identificará el estadío de la enfermedad y la determinación del tratamiento a seguir.

Radioterapia, cirugía y quimioterapia

Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con cáncer de la laringe, sin embargo las opciones terapéuticas dependerán de aspectos como el estadío de la enfermedad, la ubicación y tamaño del tumor; la posibilidad de preservar la capacidad de hablar, comer y respirar del paciente; así como si el cáncer ha recurrido.

Para el tratamiento del cáncer de laringe, los medicos utilizan tres tipos de tratamiento estándar:

  • Radioterapia: Tratamiento para el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar células cancerosas.
  • Quimioterapia: Es un tratamiento para el cáncer que utiliza fármacos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, mediante su eliminación o frenando su multiplicación. La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que se está tratando.
  • Cirugía: La extracción del cáncer durante una operación es un tratamiento común en todos los estadíos del cáncer de la laringe. La cirugía puede combinarse con quimioterapia o radioterapia en algunos pacientes con la intención de eliminar cualquier célula cancerosa que haya quedado