La cirugía ocular láser puede corregir las deficiencias en la visión como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Con el tiempo se ha extendido la intervención quirúrgica con el llamado láser excimer y puede utilizarse, salvo pocas excepciones, en la mayoría de los pacientes que sufren ametropía o anomalías visuales.

 ¿Qué es la ametropía o anomalía visual?

Para ser capaz de ver un objeto con nitidez, éste debe proyectarse con exactitud sobre la retina del ojo, en la parte trasera interior del globo ocular. En el caso de la miopía, la luz que penetra se refracta muy débilmente, mientras que en el caso de la hipermetropía se refracta con demasiada fuerza, de forma que la luz no se refleja con precisión sobre la retina. En ambos casos es imposible visualizar una imagen nítida del objeto que se observa.




Alternativas para corregir una anomalía visual

La mayoría de los pacientes se inclinan por llevar gafas. Más de la mitad de los españoles llevan gafas. Las personas que sufren una anomalía visual en muchas ocasiones optan por las lentes de contacto blandas o duras. No obstante, esta opción requiere seguir unos cuidados bastante complejos, por lo que no todo el mundo se decanta por esta alternativa. Muchas personas con anomalías visuales preferirían poder prescindir de estas ayudas para corregir su problema. La cirugía láser es una alternativa. Esta cirugía permite modificar la capacidad de refracción de la córnea, para que el objeto que se mira vuelva a poder proyectarse con nitidez sobre la córnea.

¿Qué personas son las más idóneas para someterse a la cirugía láser?

La capacidad de refracción se mide con las dioptrías (abreviatura: dpt). Si el ojo es miope, las dioptrías vendrán precedidas por un signo negativo (-). Mientras que en el caso de la hipermetropía, a las dioptrías les seguirá un signo positivo (+). La intervención con láser excimer podría realizarse en miopías de hasta -8 dpt, mientras que en el caso de la hipermetropía, el máximo admisible sería de +3 a +4 dpt y para el astigmatismo, de +3 a +4 dpt. Una de las razones principales por las que los pacientes se decantan por esta cirugía es porque tras la intervención no necesitan gafas o lentillas, con lo que ganan independencia. Las razones estéticas o profesionales desempeñan también un importante papel en esta elección.

En principio, no todos los pacientes cumplen con los requisitos necesarios para poder someterse a esta intervención con láser. Los siguientes factores son excluyentes a la hora de someterse a este tipo de cirugía:

  • pacientes menores de 18 años, cuyos ojos aún se encuentra en fase de desarrollo
  • anomalía visual inestable, con capacidad de refracción variable
  • cataratas
  • glaucoma
  • lesión progresiva crónica de la córnea
  • córnea demasiado fina
  • degeneración macular progresiva

¿En qué situaciones no es posible someterse a una intervención quirúrgica?

  • No todas las anomalías visuales pueden corregirse mediante una intervención con láser. Si la córnea es demasiado fina o se conocen otras patologías oculares, como el glaucoma o la degeneración de la córnea, el paciente no podrá someterse a esta operación.
  • No se debe llevar a cabo la cirugía en caso de que no se puedan cumplir las expectativas del paciente. El resultado de la cirugía nunca será mejor que la corrección visual que puedan aportar las mejores gafas.

¿Qué sucede durante una intervención con láser?

La técnica LASIK (Láser in situ Keratomileusis) con láser excimer es el procedimiento más habitual para corregir una anomalía visual. En caso de miopía, el médico aplana la curvatura corneal con el láser, mientras que en el caso de la hipermetropía, el médico redondea la córnea y hace que su inclinación sea más pronunciada. Para la corrección del fallo de refracción también se actúa directamente sobre la córnea. En el mejor de los casos, el paciente ya no tendrá que utilizar gafas ni lentes de contacto tras la intervención. No obstante, en aquellos con edades comprendidas entre los 45 y 50 años, y con presbicia o vista cansada, el éxito de la cirugía no está garantizado. En este caso la cirugía no resulta de utilidad y sólo se puede corregir el defecto por medio de gafas o lentes de contacto.

La cirugía ocular láser puede realizarse, salvo algunas excepciones, con una miopía de hasta -8 dpt, una hipermetropía que oscile entre +3 y +4 dpt o un astigmatismo que oscile entre +3 y +4 dpt.