Forma de detener un derrame cerebral

Afortunadamente ya existen tratamientos que pueden reducir los daños a la salud causados por el tipo más común de ataque al cerebro, el de tipo isquémico; sin embargo, este se tiene que administrar antes de que pasen tres horas de haber comenzado los síntomas.

Diversos ensayos clínicos han llevado a avances en la prevención y tratamiento de ataques cerebrales. Por ejemplo, un medicamento que disuelve los coágulos, conocido como tPA (activador tisular de plasminógeno) constituye un adelanto importante, ya que puede reducir la incapacidad a largo plazo si se administra antes de que pasen tres horas desde el comienzo de un ataque cerebral isquémico. Por desgracia, en muchos casos las víctimas de ataques cerebrales esperan demasiado tiempo antes de pedir ayuda, lo que ocasiona que la eficacia del tPA sea limitada.

Cada ataque al cerebro es potencialmente fatal, por ello llegar al hospital lo antes posible es de suma importancia para recibir el tPA u otro tratamiento. En la sala de emergencia, las pruebas médicas determinarán la causa de los síntomas. Si el paciente ha sufrido un ataque cerebral, el tratamiento elegido dependerá de si hay un bloqueo en una arteria (ataque cerebral isquémico) o si un vaso sanguíneo se ha roto (ataque cerebral hemorrágico).