¿Cómo se desarrolla la osteoporosis?

Los huesos están formados por tejido vivo y dinámico. A lo largo de la vida, los tejidos óseos viejos son eliminados y reemplazados por tejidos óseos nuevos. Los años críticos para la formación de la masa ósea son durante la niñez y la adolescencia. En esta etapa es cuando el hueso se forma más rápidamente, en relación a la pérdida de tejidos viejos, ocasionando que los huesos se conviertan en más grandes y fuertes.

Este ritmo continúa hasta alrededor de los 25 años cuando normalmente se alcanza el nivel máximo de masa ósea. Si bien éste está determinado principalmente por factores genéticos, existen otros factores tales como la nutrición, la actividad física y las enfermedades que también pueden influir en el desarrollo del hueso.




A los 40´s, el hueso se empieza a perder

La pérdida de tejido óseo comienza alrededor de los 40 años, cuando ya no se reemplaza el tejido óseo tan rápido como se pierde. En las mujeres, sin embargo, esta velocidad de pérdida de tejido óseo aumenta después de la menopausia, cuando se detiene la producción de estrógenos y los huesos ya no se benefician con su efecto protector. Los hombres también sufren la pérdida de tejido óseo pero la velocidad de pérdida es mucho más lenta que en las mujeres.

En esta etapa de la vida, tomar medidas preventivas puede ayudar a retrasar la velocidad de reducción del tejido óseo y disminuir el riesgo de fracturas relacionadas con osteoporosis.

El mejor momento de la vida para asegurar la salud ósea es durante la juventud. Para mantener los huesos fuertes se recomienda actividad física y una dieta nutritiva que incluya alimentos ricos en calcio. Todo esto acompañado de una regular exposición al sol que ayuda a la producción de vitamina D en nuestro cuerpo.

Las mismas medidas que ayudan a fortalecer los huesos en la juventud también son válidas para el resto de la vida. Una vez diagnosticada la osteoporosis existen varios tratamientos médicos que ayudan a disminuir la velocidad de la pérdida ósea