Consejos para enseñar a los hijos a controlar su asma

Cuando el médico comunica a los padres que su hijo padece asma, además de ser orientados e informados sobre la enfermedad del pequeño y los pasos a seguir para su adecuado control, es importante transmitir al niño o adolescente sobre su enfermedad y los cuidados que debe procurar a lo largo de su vida.

La Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología de los Estados Unidos presenta una lista de consejos para enseñar a sus hijos cómo controlar su asma.

Menores de 2 años

  • No comprenden mucho a esta edad pero les gusta jugar a interpretar papeles. Pueden representar la aplicación del tratamiento con una muñeca o un peluche.
  • Haga divertido para los niños el momento de administrar el medicamento.




Niños en edad preescolar

  • Les gustan las imágenes coloridas.
  • Es importante hablarles sobre la función del flujómetro y explicar sus síntomas.
  • Los preescolares colaboran con la administración de los medicamentos, pero requieren una constante supervisión.
  • Los niños de esta edad entienden que mascotas u otros desencadenantes les producen crisis asmáticas, pero con frecuencia, de todos modos se expondrán a estos riesgos.

Niños en edad escolar

  • Responden bien ante fotos, videos, juegos, actividades manuales y aprendizaje en grupo.
  • Son capaces de entender la función de los desencadenantes.
  • Pueden utilizar el flujómetro y tomar los medicamentos bajo supervisión.
  • Pueden avisar a los padres de cualquier síntoma previo del asma.
  • Necesitan que se les permita jugar y participar en las actividades deportivas con sus compañeros.

Preadolescentes

  • Hacen más caso a los ”compañeros idolatrados” y pueden no hacer caso a sus educadores.
  • Necesitan comprender el asma de un modo global y saber cuáles son las consecuencias de no poder controlar la enfermedad.
  • Los niños de esta edad son más independientes y prefieren tomar los medicamentos ellos solos, así como utilizar el flujómetro y observar el plan de control. Los padres deberían soltar un poco de cuerda, pero con un ojo encima.

Adolescentes

  • Ven el tratamiento como una atadura que les quita independencia.
  • No reconocen el peligro que entraña el asma mal controlada. Puede que sea necesaria en ciertos momentos la intervención de los padres.
  • Anímele a participar en grupos de apoyo.
  • Podría responder a los acuerdos entre padres e hijo, con todo lo que conllevan, sus recompensas y consecuencias, lo cual fomenta la adherencia a los programas de control o tratamiento del asma.