¿Qué es la hipermetropía?

La hipermetropía consiste en la dificultad para ver de cerca mientras que su vista de lejos, por el contrario, suele ser bastante buena.




Este trastorno se debe al hecho de que el ojo es “demasiado corto” en comparación con lo normal. Este fenómeno es exactamente inverso a la miopía, en la que el ojo es demasiado largo.
Este defecto hace que la imagen de un objeto alejado se proyecte detrás de la retina. La imagen es borrosa en la retina, por lo que se envía una imagen borrosa al cerebro.

¿La hipermetropía es hereditaria?

Al igual que la miopía, la hipermetropía está asociada a la herencia,  pero también puede estar asociada a la presencia de otras enfermedades que deberán investigarse si es el caso.

¿Cómo evolucionará mi hipermetropía?

La hipermetropía existe desde la infancia. A medida que los ojos aumentan de tamaño y se alargan, el defecto se corrige ligeramente. En algunas personas, si el defecto es muy ligero desde el inicio, puede llegar incluso a desparecer totalmente al cabo de diez años. Sin embargo, en los niños, puede provocar estrabismo, que se corrige con el uso de gafas.

El uso regular de gafas no hará desaparecer la hipermetropía, pero permitirá tener una buena visión con la corrección.

Cuando la hipermetropía es más alta, no desaparece en la adolescencia pero se estabiliza con el tiempo.

En general, nos damos cuenta en torno a los 45-50 años. El ojo pierde su capacidad de acomodarse, lo que provoca un fenómeno de presbicia más precoz (reducción natural, asociada a la edad, de la capacidad del cristalino para acomodarse).

Una fuerte hipermetropía puede suponer el riesgo de desarrollar un tipo específico de glaucoma.
Por ello, es importante controlar la presión del interior del ojo.

¿Cómo se evalúa la hipermetropía?

Es posible evaluar la importancia del trastorno de la visión a la vez que se evalúa la agudeza visual determinando la corrección necesaria para volver a una visión normal.

El valor de la corrección necesaria se cuenta en dioptrías. Para medir la agudeza visual, se utilizan las décimas. Al contrario que la miopía, que se mide en dioptrías negativas, la hipermetropía se expresa en dioptrías positivas.

Se estima que la hipermetropía es baja entre +1 y +2 dioptrías; media, entre +2 y +4 dioptrías; y alta, más de +4 dioptrías.

¿Cómo se puede corregir la hipermetropía?

En una persona joven, una hipermetropía baja no se corrige. Se espera a que se manifieste una posible presbicia para proponer una corrección.

Por el contrario, si es alta, puede corregirse con el uso de gafas o, incluso, en los casos más graves, con cirugía por láser.

Todos nacemos con hipermetropía en la medida en que, al nacer, nuestros ojos no han alcanzado el tamaño definitivo. Normalmente, la hipermetropía experimenta una regresión de manera espontánea, pero puede persistir y derivar en estrabismo. A partir del nacimiento, es esencial un control frecuente de la vista.