La otitis media secretoria es un trastorno en el cual el líquido se acumula en el oído medio a raíz de una otitis media aguda que no ha curado por completo o bien debido a la obstrucción de la trompa de Eustaquio.




El líquido suele contener bacterias, aunque no siempre. Este trastorno es frecuente en los niños porque sus estrechas trompas de Eustaquio pueden obstruirse fácilmente debido a reacciones alérgicas, crecimiento de adenoides o inflamación de nariz y garganta.

Por lo general, la presión en el oído medio se nivela tres o cuatro veces por minuto, cada vez que la trompa de Eustaquio se abre al tragar. Si la trompa de Eustaquio está bloqueada, la presión en el oído medio tiende a disminuir porque, a pesar de que el oxígeno es absorbido por el flujo sanguíneo desde el oído medio como es habitual, no se reemplaza. A medida que la presión disminuye, el líquido se acumula en el oído medio, reduciendo la capacidad de movimiento del tímpano. En consecuencia se produce una pérdida de la audición de tipo conductivo.

El médico examina el oído para establecer el diagnóstico. Por lo general recurre a la timpanometría, una simple prueba de audición, para cuantificar la presión en ambos lados del tímpano.

Tratamiento de la Otitis media secretoria

El tratamiento suele comenzar con antibióticos. Otros fármacos, como por ejemplo fenilefrina, efedrina y antihistamínicos (por ejemplo, la clorfeniramina), se administran por vía oral para reducir la congestión y contribuir a abrir la trompa de Eustaquio. La baja presión en el oído medio puede aumentar temporalmente al forzar el paso del aire por una trompa de Eustaquio obstruida. Para hacerlo, la persona puede espirar con la boca cerrada y los orificios nasales apretados con los dedos. El médico puede realizar una miringotomía, que consiste en realizar una apertura a través del tímpano para permitir que el líquido salga del oído medio. Un tubo delgado se inserta en la apertura del tímpano para favorecer la salida del líquido y permitir que entre aire en el oído medio.

El trastorno que causa la obstrucción de la trompa de Eustaquio, como por ejemplo una alergia, también debe tratarse. En los niños, puede ser necesario extirpar los adenoides.