La pitiriasis versicolor es una infección fúngica que causa placas de un color que va de blanco a pardusco sobre la piel.

La infección es bastante frecuente, especialmente en los adultos jóvenes. Raramente causa dolor o picor, pero impide el bronceado de las zonas de piel afectadas, formando placas. Las personas con piel naturalmente oscura pueden advertir la presencia de placas claras y, las de piel clara, pueden presentar placas oscuras. Las placas suelen localizarse en el pecho o la espalda y pueden descamarse ligeramente. Con el paso del tiempo, estas pequeñas áreas pueden juntarse para formar placas extensas.




Diagnóstico y tratamiento de Pitiriasis versicolor

Se diagnostica la pitiriasis versicolor por el aspecto que presenta. El médico puede utilizar la luz ultravioleta para poner en evidencia la infección o bien puede examinar al microscopio muestras de raspados de la zona infectada. Los champús anticaspa, como el sulfuro de selenio al 1 por ciento, suele curar la pitiriasis versicolor. Estos champúes se aplican sin diluir sobre las zonas afectadas (incluyendo el cuero cabelludo) antes de acostarse, se dejan toda la noche y se lavan por la mañana. El tratamiento suele prolongarse durante 3 o 4 noches. Las personas que presentan irritaciones cutáneas por este tratamiento pueden limitar el tiempo de exposición de su piel al champú entre 20 y 60 minutos, o bien pueden recurrir a medicamentos con receta.

Es posible que la piel no vuelva a recuperar su pigmentación normal hasta muchos meses después de la desaparición de la infección. El proceso reaparece con frecuencia incluso después de un tratamiento satisfactorio porque el hongo que lo causa es un huésped normal de la piel. Si reaparecen las lesiones, debe repetirse el tratamiento.