El síndrome de Goodpasture es un trastorno alérgico poco frecuente en el que se producen hemorragias en los pulmones, junto con insuficiencia renal progresiva.

Esta enfermedad por lo general afecta a los varones jóvenes. Por razones desconocidas, los individuos que padecen el síndrome de Goodpasture producen anticuerpos contra ciertas estructuras, en el aparato filtrante de los riñones y en los sacos de aire (alvéolos) y los capilares de los pulmones. Dichos anticuerpos provocan una inflamación que interfiere con la función renal y pulmonar. Se considera que tales anticuerpos pueden ser la causa directa de la enfermedad.




Síntomas y diagnóstico Goodpasture

El individuo que padece esta enfermedad desarrolla típicamente ahogo y tos con emisión de sangre. Los síntomas pueden evolucionar rápidamente y empeorar. La respiración puede disminuir y puede haber una pérdida importante de sangre, al mismo tiempo que se produce una insuficiencia renal.

Los análisis complementarios muestran en la sangre los anticuerpos característicos y en la orina la presencia de sangre y proteínas. Con frecuencia la enfermedad se acompaña de anemia. Una radiografía de tórax revela zonas alteradas en ambos pulmones y una biopsia del tejido renal permite identificar depósitos microscópicos de anticuerpos con un patrón específico.

Tratamiento Goodpasture

Esta enfermedad puede evolucionar hacia la muerte con mucha rapidez. Para suprimir la actividad del sistema inmunitario se puede administrar corticosteroides y ciclofosfamida por vía intravenosa.

El paciente puede además someterse a la plasmaféresis, un procedimiento en el que se extrae la sangre de la circulación, luego se extraen de la misma los anticuerpos responsables de la enfermedad y se devuelve de nuevo la sangre a la circulación. La utilización precoz de esta combinación de tratamientos puede contribuir a salvar la función de los riñones y de los pulmones, porque, una vez que se ha producido el daño, éste es irreversible.

Muchos pacientes pueden necesitar un tratamiento de apoyo mientras evoluciona la enfermedad. El tratamiento puede requerir oxígeno complementario o un respirador y también transfusiones de sangre. Si los riñones fallan, es necesario someter al paciente a diálisis renal o a un trasplante de riñón.