La taquicardia auricular paroxística es una frecuencia cardíaca uniforme, rápida (de 160 a 200 latidos por minuto) que acontece de modo repentino y se inicia en las aurículas.

Existen varios mecanismos que producen las taquicardias auriculares paroxísticas. La frecuencia rápida puede deberse a que un latido auricular prematuro envíe un impulso a través de una vía anómala hacia los ventrículos.




Esta frecuencia cardíaca rápida suele tener un inicio y un fin repentinos y puede durar desde pocos minutos a varias horas. Se experimenta en la mayoría de los casos como una palpitación molesta y a menudo se acompaña de otros síntomas, como la debilidad. Generalmente, el corazón es normal y estos episodios son más desagradables que peligrosos.

Tratamiento Taquicardia auricular paroxística 

Los episodios de arritmia pueden ser a menudo interrumpidos mediante una o varias maniobras que estimulan el nervio vago y que, en consecuencia, reducen la frecuencia cardíaca. Dichas maniobras, que son habitualmente dirigidas por un médico, consisten en hacer que el paciente simule los esfuerzos de evacuación, frotar el cuello precisamente debajo del ángulo de la mandíbula (lo que estimula una zona sensible sobre la arteria carótida llamada seno carotídeo) y sumergir la cara dentro de un recipiente de agua muy fría. Estas maniobras son más eficaces si se efectúan apenas comienza la arritmia.

Si estos procedimientos no surten efecto, la arritmia generalmente se interrumpirá si la persona se va a dormir. Sin embargo, habitualmente, las personas solicitan la ayuda del médico para dar fin al episodio. Por lo general, éste se detiene fácilmente administrando una dosis endovenosa de verapamilo o de adenosina. Cuando los fármacos no surten efecto se debe recurrir a la cardioversión (aplicar un shock eléctrico al corazón).

La prevención es más difícil que el tratamiento, pero hay varios fármacos que son eficaces, administrados solos o combinados. En raras ocasiones, puede que sea necesario destruir una vía anómala en el corazón mediante una ablación con catéter (suministro de energía de radiofrecuencia a través de un catéter introducido en el corazón).