El tracoma (conjuntivitis granular, oftalmía egipcia) es una infección prolongada de la conjuntiva causada por la bacteria Chlamydia trachomatis.

El tracoma es frecuente en las regiones secas y calurosas del Mediterráneo así como en el Extremo Oriente. El tracoma es contagioso en sus primeras etapas y puede ser transmitido por el contacto entre la mano y el ojo, por ciertas moscas o por artículos contaminados como toallas y pañuelos.




Síntomas y tratamiento de tracoma

En las primeras fases de la enfermedad, la conjuntiva se inflama, enrojece e irrita, al tiempo que aparece una secreción. En las fases más avanzadas, la conjuntiva y la córnea cicatrizan, haciendo que las pestañas se curven hacia dentro y la visión disminuya.

Cuando se sospecha un tracoma, el médico limpia el ojo o raspa el área para obtener una muestra, que se envía al laboratorio para identificar el organismo infectante. El tratamiento consiste en aplicar pomadas antibióticas que contengan tetraciclina o eritromicina durante 4 a 6 semanas. Estos antibióticos pueden también ser administrados por vía oral. Si esta enfermedad causa deformaciones en el párpado, la conjuntiva o la córnea, puede ser necesario recurrir a la cirugía.