Qué es un gastrinoma?

Un gastrinoma es un tumor pancreático que produce cantidades excesivas de la hormona gastrina, la cual estimula al estómago a secretar ácido y enzimas, causando úlceras pépticas.

La mayoría de las personas con este trastorno tiene varios tumores agrupados en o cerca del páncreas. Cerca de la mitad son cancerosos.




A veces un gastrinoma se produce en el contexto de un trastorno hereditario (neoplasia endocrina múltiple), en el cual los tumores se originan a partir de las células de varias glándulas endocrinas, como las células pancreáticas productoras de insulina.

Síntomas y diagnóstico  de un gastrinoma

El exceso de gastrina secretada por el gastrinoma causa diversos síntomas que constituyen el llamado síndrome de Zollinger-Ellison. El síndrome incluye dolor abdominal de moderado a intenso ocasionado por úlceras pépticas en el estómago, duodeno o en cualquier zona del intestino. Puede producirse perforación, hemorragia y obstrucción intestinal, que pueden ser mortales. Sin embargo, en más de la mitad de las personas con gastrinoma, los síntomas no son peores que los ocasionados por una úlcera péptica de origen diferente. La diarrea es el primer síntoma en el 35 al 40 por ciento de los casos.

El médico sospecha esta enfermedad cuando una persona presenta frecuentes o múltiples úlceras pépticas que no responden a los tratamientos habituales. Entonces se solicitan análisis de sangre para detectar valores anormalmente elevados de gastrina. También las muestras de jugo gástrico (obtenidas mediante una sonda colocada por la nariz hasta el estómago) indican cantidades muy altas de ácido. La localización de los tumores puede resultar difícil porque generalmente son pequeños y hay varios de ellos. Los médicos utilizan diversas técnicas de imagen, como la tomografía computadorizada (TC), la ecografía y la arteriografía.

Tratamiento de la gastrinoma

Cerca del 20 por ciento de las personas con un gastrinoma que no tienen una neoplasia endocrina múltiple puede curarse con cirugía. Para estos pacientes, antes de la cirugía, y para otros que no se someten a ésta, los fármacos antiulcerosos como la cimetidina, la ranitidina y la famotidina, pueden aliviar la sintomatología. Si ello no se logra, el omeprazol (que reduce la secreción ácida por otros medios) puede ser eficaz. Si estos tratamientos fallan, puede ser necesaria una intervención para extirpar todo el estómago (gastrectomía total). Esta operación no elimina el tumor, pero la gastrina ya no puede afectar al estómago y los síntomas desaparecen. Si se extirpa el estómago, deben administrarse suplementos diarios de vitamina B12 y de calcio.

Si los tumores malignos se han diseminado a otras partes del organismo, los fármacos anticancerosos (quimioterapia) pueden ayudar a reducir el número de células tumorales y los valores sanguíneos de gastrina. Sin embargo, este tratamiento no cura el cáncer, que finalmente resulta mortal.