¿Cómo puedo proteger a mi bebé en caso de fuertes calores?

  • Evite los paseos durante los picos de calor, especialmente, si se trata de un bebé de menos de un año.
  • En caso de que tenga que salir, vístalo con ropa ligera y holgada de color claro sin olvidar un pequeño sombrero.
  • No lo deje nunca solo en un coche o en una habitación mal ventilada, ni siquiera durante un momento breve.
  • Lleve consigo una cantidad suficiente de agua en todos los desplazamientos en coche.
  • En casa, deje al bebé solamente en pañales, especialmente, mientras duerma. No le ponga pijama.
  • Humedezca su ropa, refrésquele la cara y los miembros con agua utilizando un vaporizador o aerosol de agua.
  • Báñelo varias veces al día (los baños de los bebés deben ser siempre con agua entre 36° y 37°). El bebé se refrescará poco a poco a medida que la temperatura del baño descienda.
  • Hágalo beber frecuentemente, más que de costumbre y en mayores cantidades.
  • Cubra las ventanas expuestas al sol durante el día.
  • Airee las habitaciones, salvo si la temperatura exterior es superior a la temperatura interior.
  • Evite las cremas solares y utilice crema hidratante para el bebé.




¿Cómo se protege a los niños mayores?

  • Evite todo esfuerzo intenso o actividad deportiva durante los picos de calor.
  • Priorice las salidas fuera de horas de sol.
  • Deje que jueguen en espacios frescos o en permanente sombra, o en un lugar refrescado con aire acondicionado idealmente a 5°C por debajo de la temperatura ambiente . No deje nunca que jueguen bajo una cristalera.
  • Deles una ducha o baños frescos con frecuencia.

¿Cómo debo actuar frente al sol?

  • El sol puede afectar aunque no haga calor o incluso hayan nubes.
  • No se deje engañar por la situación geográfica: la radiación solar es tan peligrosa en el norte como en el sur.
  • Vista a los niños con ropa amplia, ligera, de color claro, que cubra las partes expuestas de la piel y con un sombrero grande.
  • Utilice crema solar en abundancia (índice de protección alto) o crema hidratante que irá aplicando cada dos horas.
  • Póngales gafas de protección adecuadas contra los rayos. Los cristales sencillos teñidos de plástico no suponen ninguna protección para los ojos.
  • La mayoría de las sombrillas impiden la exposición directa pero no son ni protectores del calor ni filtros eficaces para todos los rayos.

¿Qué signos me deben alarmar?

  • La fiebre, sobre todo si es alta: 40 °C.
  • La palidez.
  • La somnolencia.
  • Una agitación inusual.
  • Una sed intensa junto con una pérdida de peso.

¿Cómo debo actuar si el niño se encuentra mal?

  • Llévelo a una habitación fresca.
  • Dele de beber inmediata y frecuentemente.
  • Dele un baño para que le baje la fiebre a uno o dos grados por debajo de la temperatura corporal.
  • Consulte rápidamente a un médico.
  • En caso de alteración de la conciencia, rechazo o imposibilidad de beber, de que presente un color anómalo de la piel o fiebre superior a 40 °C, llame al servicio de urgencias sin demora.

¿Cómo elegir una crema o leche de protección solar?

Los productos solares marcan un índice de protección SPF (por sus siglas en inglés, factor de protección solar). Este índice expresa la intensidad de la protección contra los rayos UVB que son la causa principal de quemaduras solares y provocan importantes quemaduras cutáneas. Hay cuatro clases de protección:

  • Protección baja: SPF de 6 a 10.
  • Protección media: SPF de 15 a 25.
  • Protección muy alta: SPF de 30 a 50.
  • Protección más alta: SPF a partir de 50.

La mención “protección total” se suprimió en el 2000, ya que no puede existir una protección del 100%. Para los niños, se recomienda la protección más alta. Esta protección se recomienda en la mayoría de los casos, especialmente, para las pieles claras. Los rayos UVA también son nocivos, puesto que aceleran el envejecimiento de la piel y agravan los efectos de los UVB.

Atención: no olvide que un producto de protección solar tiene una vida útil limitada una vez abierto. Esta vida útil está indicada en el bote.