El melanoma maligno o melanoma cutáneo es un cáncer peligroso, que puede producir metástasis temprana por la vía linfática o sanguínea. El melanoma puede ser mortal y se presenta en la población cada vez con más frecuencia. Los chequeos preventivos son importantes para descubrir la enfermedad en estadios tratables tempranos. A partir de los 35 años, se recomienda hacer examinar la piel y todos los lunares cada 2 años, en una visita preventiva a cualquier persona que presenta lunares abundantes o lunares de nueva aparición.  




El autoexamen

Los chequeos de detección precoz son realizados por dermatólogos o por médicos de cabecera especializados. También es importante autoobservarse. Cada uno debe observarse a sí mismo y con regularidad los cambios de los lunares de la piel. Esto es especialmente importante, ya que se pueden descubrir también cambios previos al cáncer de piel. Se aconseja especial atención a la aparición de nuevos lunares en la piel, o en caso de aumento de tamaño o de modificación de los lunares ya existentes. Se puede utilizar un espejo para observar zonas poco accesibles de la piel. Además, se puede pedir a nuestra pareja que participe del control.

La regla ABCD sirve de ayuda

El cáncer de piel puede tener aspecto muy variado. Se debe tener cuidado, en caso de aparición de nuevos lunares o de modificación de lunares existentes. También se deben controlar la comezón intensa y el sangrado de lunares. Para evaluar de manera correcta un lunar, se sirve de la ayuda de la regla ABCD.

  • A por asimetría
    Un lunar de forma  irregular es sospechoso. Sobre todo si no es redondo, ovalado o alargado.
  • B por límite
    Los bordes del lunar descoloridos o dentados, desiguales o ásperos son sospechosos. También es necesario tener cuidado, si el lunar crece de forma deshilachada en un área sana de la piel.
  • C por color (tonalidad)
    Los diferentes tonos son sospechosos. Se deben observar los lunares que no son regulares en color. Lo mismo se aplica a las diferencias de grosor en los lunares.
  • D por diámetro
    Se deben controlar los lunares de más de cinco milímetros.

La Prevención en la consulta del médico

Durante el chequeo preventivo, el dermatólogo mira con atención toda la piel del cuerpo. Esto es necesario desde la cabeza hasta debajo de las plantas de los pies. Los lunares sospechosos son observados no sólo a simple vista, sino también con una especie de lupa, el dermatoscopio. Aparte de esto, se puede emplear también un videomicroscopio especial. El médico puede grabar los lunares sospechosos, para luego compararlos en los controles posteriores.

Se recomeinda la revisión periódica de los pacientes que presentes abundantes nevus o haya antecedentes de melanoma en su familia. Esta actividad se realiza normalmente en los centros de salud públicos. Lo puede realizar el médico de familia o un dermatólogo.

Para reconocer en forma temprana el melanoma cutáneo peligroso, acuda a su médico si aparece una lesión pigmentada irregular en su cuerpo o tiene abundantes lunares de diversa forma y tamaño.