Qué es la diarrea

La diarrea es el aumento del número de deposiciones, de consistencia blanda o líquida. La causa más frecuente es la infección del intestino (gastroenteritis). Habitualmente es banal y desaparece de forma espontánea, aunque en ocasiones puede persistir durante días o semanas. Otras veces puede deberse a alguna enfermedad que necesite tratamiento médico.

Puede acompañarse de fiebre, vómitos, falta de apetito, decaimiento y dolor abdominal (retortijones). La diarrea produce pérdida de agua y sales del cuerpo, que en los casos graves puede provocar deshidratación. Los niños con diarrea de causa infecciosa pueden contagiar a otras personas, por alimentos o agua contaminada, por la tos o estornudos, por las heces y por mala higiene de las manos.

¿Qué puede hacer para detener la diarrea?

  • El tratamiento fundamental es prevenir la deshidratación, por ello es importante que el niño no deje de beber líquidos.
  • En los lactantes que tomen leche materna se puede seguir dando el pecho igual, y si toman biberón, seguir igual sin diluir la leche.
    • En ambos casos ofrezca al niño entre las tomas «sueros» o agua a pequeñas cucharadas cada 15-20 minutos, que beba lo que quiera.
    • Si toma papillas, siga con las mismas, sin cambiar.
  • En niños mayores de 1 año utilice líquidos de rehidratación oral («sueros» de farmacia), que contienen el agua y las sales que se pierden con la diarrea.
    • Se preparan en casa diluyendo 1 sobre en 1 l de agua que no esté hervida. Esta mezcla sabe mejor si se añaden unas gotas de limón y está fresca (guardar en el frigorífico).
    • En niños pequeños utilice una cucharita o el biberón.
    • Ofrézcale cada 15-20 minutos y deje que beba lo que quiera.
    • Si tiene vómitos, déle menos cantidad (pequeños sorbos), pero procure que beba cada 5-10 minutos, y vaya aumentando la cantidad según su tolerancia.
    • Si existe rechazo a los líquidos de rehidratación oral, no insista y déle agua.
    • Inicie la alimentación pronto si no tiene vómitos, y sin forzar.
    • Puede empezar con una dieta de pollo, pescado, zanahorias, patatas (todo hervido o en puré), arroz blanco, caldo vegetal, sopa de pasta, plátano, manzana, membrillo, yogur natural.
    • Para beber, si le gusta, puede continuar con los «sueros».
    • El primer día déle la leche diluida: la mitad de leche y la mitad de agua. – No añada azúcar a los alimentos y evite las comidas grasas.
    • No debe beber refrescos de cola ni zumos. Se puede reintroducir el resto de alimentos de manera progresiva en 1 o 2 días.
  • No le dé antibióticos ni medicamentos para cortar la diarrea, excepto si su médico se los receta.
  • Para prevenir el contagio, tanto el niño como la persona que lo cuide deben lavarse bien las manos, especialmente los dedos y las uñas. Conviene extremar la limpieza después de que el niño vaya al retrete, al cambiar el pañal, al lavarle y antes de las comidas. Si la persona que cuida al niño manipula alimentos, también deberá lavarse las manos antes de tocarlos.
  • Si tiene más de 38 oC de fiebre, puede utilizar paracetamol a las dosis que su médico le aconseja habitualmente.