Tengo la sensación de que el reuma me causa más dolor cuando cambia el tiempo.

No hay ningún motivo objetivo que justifique que el cambio del tiempo afecta a las articulaciones. Las variaciones de la presión atmosférica son mínimas como para que realmente puedan afectar a las articulaciones. La evolución del índice de humedad en el aire (higrometría) tampoco puede tener una influencia directa. Sin embargo, no es raro que alguien se sienta peor cuando llueve. Efectivamente, está menos activo. Se queda en casa y las articulaciones se anquilosan. Por tanto, están más sensibles y duelen más cuando se utilizan.




Tengo la sensación de que el reuma me causa menos dolor en verano que en invierno.

Normalmente está más activo en verano que en invierno. Hace más vida en el exterior. Se mueve más. Por tanto, realiza una mayor actividad física en verano que en invierno. Ahora bien, la actividad física es beneficiosa. Refuerza los músculos y mejora la renovación ósea. Disminuye la sensación de dolor. Su reumatismo es, por tanto, menos sensible. Además, el calor tiene un efecto directo de alivio del dolor en los músculos. Por el contrario, en la estación fría, como en época de lluvias, el sedentarismo y la falta de actividad hacen que las articulaciones se agarroten. Los músculos se entumecen. Los movimientos requieren más esfuerzo y son más dolorosos.

Se dice que el sol es beneficioso para los huesos.

El sol es esencial para los huesos. El organismo sintetiza la vitamina D bajo los efectos de los rayos del sol en la piel. Esta vitamina permite la absorción de calcio, responsable de la rigidez de los huesos. Por este motivo, es tan importante exponer a la luz una parte del cuerpo lo suficientemente extensa: manos, cara, brazos.

Recuerde no obstante que la exposición prolongada a pleno sol en verano y en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas) es nociva para la piel. Con estar a la sombra (por reverberación) es suficiente. Las personas de edad avanzada, en las que la capacidad de síntesis de la vitamina D suele estar muy reducida, necesitan normalmente un aporte complementario de vitamina D. Esta necesidad se confirma mediante un análisis de sangre (dosis de vitamina D).

¿Existen estudios al respecto?

Los fenómenos meteorológicos son numerosos (presión atmosférica, higrometría, velocidad del viento, insolación, temperatura, etc.) y pueden tener una influencia directa en su comportamiento o estado de ánimo
Se han realizado algunos estudios científicos al respecto, pero no se ha podido probar la existencia de una relación directa entre los parámetros meteorológicos y los dolores de artrosis. En cambio, algunos estudios han establecido una posible relación entre el tiempo y el reumatismo inflamatorio, como la poliartritis reumatoide. Sin embargo, de forma general, ningún trabajo científico ha demostrado que exista una relación evidente entre los elementos físicos de la naturaleza y el dolor reumático.

 No se ha probado la influencia directa del tiempo sobre el dolor reumático. Independientemente del tiempo, es esencial realizar a diario cierta actividad física, suficiente para mantener el tono muscular, articular y óseo con el fin de evitar la aparición del dolor.