El alcohol y la diabetes

Si usted es diabético tiene que hacerse tres preguntas básicas antes de decidir si toma alguna copa. 1) ¿Tengo la diabetes bajo control? 2) ¿Mi medico considera que no sufro de problemas de salud que pueden empeorar a causa del alcohol, tales como daño nervioso o presión arterial alta? y 3) ¿Conozco cuáles son los efectos del alcohol sobre la diabetes?

Si respondió que “sí” a las tres preguntas, la American Diabetes Association recomienda no beber más de dos tragos diarios en el caso de los hombres y no más de uno en el caso de las mujeres.




Riesgo de hipoglucemia por alcohol

Si tiene diabetes y recibe tratamiento con insulina o tabletas, corre riesgo de padecer niveles bajos de glucemia cuando consume bebidas alcohólicas. Para evitarlo, nunca beba alcohol con el estómago vacío, sino con las comidas o después de un refrigerio.

El alcohol aumenta las probabilidades de padecer niveles bajos de glucemia. Normalmente, cuando el nivel de glucosa en la sangre comienza a disminuir, el hígado empieza a trabajar y transforma los hidratos de carbono almacenados en glucosa; posteriormente la envía a la sangre, lo que evita una reacción por hipoglucemia.

Sin embargo, cuando el alcohol ingresa al organismo, éste reacciona como si se tratara de veneno. El hígado intenta eliminar el alcohol de la sangre rápidamente y no produce glucosa hasta no haberlo eliminado, por lo que disminuye en muy poco tiempo el nivel de glucosa en el paciente.

Asimismo, cuando se mezclan el alcohol y la actividad física, aumenta el riesgo de padecer una baja en el nivel de glucemia. Eso puede deberse a que el ejercicio contribuye a reducir los niveles de glucosa en la sangre.

Las personas con diabetes tipo 2 que controlan la diabetes solamente con un plan alimenticio y actividad física corren menos riesgo de sufrir una baja en el nivel de glucemia cuando beben alcohol.

Cuidado de la baja de glucemia por alcohol

El alcohol afecta la capacidad del cuerpo de sobreponerse a una baja en el nivel de glucemia. Si ha estado bebiendo:

  • Mida el nivel de glucosa en la sangre antes de acostarse.
  • Coma un refrigerio antes de irse a la cama para evitar una reacción debido un nivel bajo de glucemia   .
  • Las inyecciones de glucagón no ayudan a contrarrestar los efectos de una baja severa en el nivel de glucemia como consecuencia de la bebida. Este se encarga de que el hígado libere más glucosa hacia la sangre, pero el alcohol interrumpe dicho proceso.
  • Es necesario tratar la reacción de hipoglucemia con carbohidratos, tales como tabletas de glucosa o gel.
  • Si pierde el conocimiento, un médico deberá inyectarle glucosa por vía intravenosa.

Con el paso del tiempo, el beber en exceso puede dañar el hígado, ya que no podrá producir glucosa de la misma manera. Cuando eso sucede, la diabetes es más difícil de controlar.