Listado de enfermedades infantiles

Llamamos “enfermedades infantiles” a aquellas enfermedades infecciosas que la mayoría de las personas sufrían en los primeros años de vida. Las enfermedades infantiles típicas son el sarampión, las paperas, la rubéola, la varicela, la tos ferina y la infección por la bacteria Haemophilus Influenzae de tipo B (infección por HIB). Existen vacunas para la mayoría de las enfermedades infantiles y son de recomendación obligatoria en el calendario vacunal. Las vacunas evitan contraer dichas enfermedades y padecer posibles complicaciones y consecuencias posteriores graves.




 

¿Qué son las enfermedades infantiles?

  • Estas enfermedades infantiles no sólo afectan a los niños. También los jóvenes y adultos pueden padecerlas, si no están vacunados o no superaron la enfermedad de pequeños.
  • Con frecuencia, cuando las enfermedades infantiles se presentan en la edad adulta, lo hacen de forma más virulenta y con un mayor riesgo de complicaciones.

Sarampión

  • Un cuadro agudo de sarampión presenta síntomas como fiebre, fotosensibilidad, irritación del tejido conjuntivo, estornudos, dolor de garganta y bronquitis. Aproximadamente a los dos días de aparecer la enfermedad se produce una erupción cutánea, en primer lugar en el rostro y, posteriormente, por todo el cuerpo.
  • Alrededor de un 15 % de los niños que padece la enfermedad natural sufre complicaciones posteriores. Entre ellas se encuentra la inflamación pulmonar, la inflamación de los músculos del corazón y del oído medio que, en el peor de los casos, puede producir sordera.
  • Uno de los efectos especialmente graves es la encefalitis, con fiebre alta, pérdida del conocimiento y calambres o convulsiones, que se presenta en uno de cada 10.000 niños que enferman. En adultos o jóvenes infectados, se produce encefalitis en uno de cada 500 enfermos, es decir, la incidencia es mucho mayor que en el caso de los niños pequeños. Este tipo de encefalitis presenta una mortalidad que oscila entre el 15% y el 20% de los afectados. Otro 20% a 40% sufrirá lesiones cerebrales permanentes.
  • Una complicación tardía y poco frecuente del sarampión es la Panencefalitis Esclerosante Subaguda (SSPE). En este caso se trata de una encefalitis grave que puede aparecer hasta diez años después de haber padecido sarampión. Avanza lentamente a lo largo de dos a tres años, se refleja en grandes cambios físicos y motores del paciente y siempre termina con la muerte de la persona afectada.

Paperas

  • Un cuadro agudo de paperas aparece en forma de fiebre y una hinchazón dolorosa de las glándulas salivales parotídeas.
  • Una de cada diez personas afectadas sufre encefalitis. Uno de cada 200 niños afectados sufre daños irreversibles, en su mayoría lesiones auditivas, hasta la sordera. Las paperas son una de las principales causas de insuficiencia auditiva o sordera en niños.
  • Aproximadamente un cuarto de los hombres jóvenes y adultos que padecen paperas sufren una inflamación testicular. A consecuencia de dicha inflamación puede producirse una reducción testicular y, por consiguiente, esterilidad. Las paperas durante el embarazo pueden desencadenar en abortos.

Rubéola

  • Un cuadro agudo de rubéola transcurre suavemente, con irritación de la piel e hinchazón de los ganglios linfáticos. Aproximadamente la mitad de todos los infectados apenas percibe la enfermedad.
  • No obstante, si se contrae la enfermedad durante el embarazo tendrá generalmente graves consecuencias para el feto. En particular, una infección en el primer trimestre del embarazo provoca en el embrión graves malformaciones. Esto implica un fallo grave del corazón, trastornos auditivos, oculares (cataratas, glaucoma, daños en la retina), daños nefríticos, daño cerebral con trastornos del desarrollo e inflamación del hígado.

Tos ferina

  • Los cuadros graves de tos son típicos al enfermar de tos ferina aguda (pertussis). Frecuentemente, en lugar de tos, los lactantes pueden sufrir una parada respiratoria que puede ocasionar la muerte.
  • En la mayoría de los casos, a consecuencia de la tos ferina aparece una inflamación pulmonar, así como una dilatación de los bronquios. También el cerebro puede resultar dañado, aunque esto sólo sucede en raras ocasiones. En particular, en los lactantes este cuadro podría resultar mortal.
  • Si un adulto enferma de tos ferina, la enfermedad transcurre generalmente de forma suave y no pone en peligro su vida. Con frecuencia se dan episodios de tos fuerte y prolongada durante semanas. Un cuarto de los afectados sufre además pérdida de peso, inflamación pulmonar, espasmos o, en un menor número de casos, hemorragia cerebral.

Infección por Haemophilus Influenzae Tipo B (infección HIB)

  • La haemophilus influenzae tipo B es una bacteria que provoca una infección en varios puntos del organismo, que puede presentar las siguientes complicaciones:
    • encefalitis, lesiones auditivas permanentes, así como un trastorno del desarrollo en el área motora
    • inflamación de la epiglotis, que hace necesario con frecuencia el uso de respiración artificial
    • inflamación del oído medio
    • inflamación pulmonar
    • inflamación de las articulaciones
  • Los grupos de mayor riesgo son los niños de seis meses a cinco años de edad. En adultos, la enfermedad transcurre generalmente sin consecuencias, salvo la aparición de una posible bronquitis.




Protección mediante la vacuna

  • El Calendario Vacunal de las Comunidades Autónomas en España recomienda la vacunación preventiva para todas las enfermedades infantiles arriba mencionadas. Las fechas de cada una de las vacunas a administrar en los centros de salud se fijan con exactitud en un calendario de vacunación general.
  • Las vacunas que se inoculan en el cuerpo llevan un agente patógeno debilitado o muerto de la enfermedad correspondiente. De esta manera, se simula una infección. El cuerpo se enfrenta al agente patógeno en cuestión. Esto tiene lugar de forma controlada, para activar el sistema inmunitario sin padecer las complicaciones peligrosas de una enfermedad real.