Riesgo de la osteoporosis

Como la pérdida del hueso es gradual y sin dolor, en general no hay síntomas que indiquen que una persona está desarrollando osteoporosis, razón por la cual es una “enfermedad silenciosa” y, desafortunadamente, los primeros síntomas de la osteoporosis suelen ser las fracturas.

Por ello es importante prevenir aquellos factores que favorecen la presencia de osteoporosis. Tener uno o varios de los factores de riesgo no significa que padecerá la enfermedad, pero se incrementa el riesgo.




Los principales factores de riesgo son:

  • El sexo: Las mujeres son más propensas a tener osteoporosis que los hombres porque tienen huesos más finos y ligeros y su producción de estrógeno se reduce después de la menopausia.
  • La edad: La posibilidad de tener osteoporosis aumenta cuando la vida se prolonga. Aunque todos perdemos tejido óseo al envejecer, la cantidad y el grado con que se pierde varía mucho de una persona a otra.
  • El historial médico familiar: La propensión a la osteoporosis es en parte hereditaria. Si usted o alguno de sus padres se ha fracturado un hueso a una edad adulta, es más susceptible de tener una masa ósea más baja que otras personas.
  • La raza: Las mujeres de origen caucásico y asiático tienen mayor riesgo, mientras que las mujeres de origen afroamericano o latino tienen un riesgo menor pero también considerable.
  • El tamaño del cuerpo: Si usted tiene un cuerpo menudo y pesa poco tiene un riesgo mayor.
  • El estilo de vida : La dieta pobre en calcio, la insuficiencia de vitamina D, la falta de ejercicio físico, el uso de tabaco o el exceso de alcohol son factores de riesgo para la presencia de esta enfermedad.

Otros factores son:

  • Pérdida de estatura mayor de 3 cm
  • Deficiencia de estrógenos: Menopausia prematura (personas menores de 45 años); ausencia o cese de los períodos menstruales
  • Niveles bajos de testosterona en hombres
  • Largo tiempo inmovilizado
  • Desórdenes alimenticios como la anorexia nerviosa
  • Síndrome de mala absorción: Enfermedad crónica del hígado o inflamatoria crónica del intestino
  • Tratamiento con corticoesteroides
  • Hiperparatiroidismo primario
  • Artritis reumatoide
  • Propensión a las caídas