Proteja sus riñones

Los riñones son muy importantes para mantener sana la presión arterial, pero a su vez, una presión arterial elevada puede dañar los riñones y causar disfunción renal.

La hipertensión arterial hace trabajar al corazón con más fuerza y, con el tiempo, puede dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Si se dañan los vasos sanguíneos de los riñones, es posible que estos órganos dejen de eliminar los productos de desecho y exceso de líquido del cuerpo, originando a su vez que suba aún más la presión arterial.




Esta situación ocasiona daño a los riñones, los cuales poco a poco dejan de cumplir sus funciones, provocando insuficiencia renal. Una vez que los riñones fallan, el paciente tiene que iniciar un tratamiento de diálisis o someterse a un transplante de riñón.

Una forma de proteger sus riñones es controlar su presión arterial. La mayoría de las personas que tienen hipertensión no tienen ningún síntoma, por ello, la única forma de saber si se tiene la presión arterial alta es ir a que un profesional de salud le mida su presión sanguínea regularmente.

Asimismo, como la enfermedad de los riñones tampoco presenta síntomas en sus fases iniciales, es importante que los pacientes hipertensos se hagan pruebas de sangre y orina para detectar la enfermedad de los riñones.

Si padece daño en los riñones, es importante que a través de tratamientos médicos y cambios en el estilo de vida, su médico lo lleve a mantener la presión arterial en 130/80 o menos, para controlar su presión y reducir el riesgo renal, refiere el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de los Estados Unidos.