La intolerancia de lactosa es un problema común que sucede cuando el organismo no tiene suficiente lactasa , una enzima producida en el intestino delgado, la cual es necesaria para digerir la lactosa, que es el tipo de azúcar natural que se encuentra en los productos lácteos.

Las personas que no toleran lactosa presentan problemas digiriendo esta azúcar al consumir leche entera y otros productos lácteos, ya que comienzan a tener dolor estomacal, cólicos y diarrea.

Además, estas personas podrían estar en riesgo de padecer osteoporosis, debido a que por su problema es probable que no estén obteniendo la suficiente cantidad de calcio requerida en la dieta diaria.




Con la intención de prevenir la osteoporosis, la gente con intolerancia a la lactosa debe procurar obtener de otras fuentes el calcio que sus huesos requieren para mantener una masa ósea saludable.

Algunas sugerencias útiles para que las personas intolerantes a la lactosa puedan obtener suficiente calcio son:

    • L a leche a menudo se tolera mucho mejor cuando acompaña una comida u otros alimentos, por ejemplo, leche con cereal.
    • Algunos productos lácteos, tales como los quesos duros o el yogurt, contienen menos lactosa que la leche y por consiguiente provocan menos malestares.
    • Actualmente, hay leche y productos lácteos sin lactosa que se pueden conseguir fácilmente en supermercados.
    • Pregunte a su médico acerca de píldoras o gotas que puede comprar para facilitarle la digestión de la leche y otros productos lácteos
    • Para las personas que no toleran nada de leche, pueden obtener el calcio de otras fuentes, tales como vegetales con hojas verdes, así como otros fortificados con calcio.

Si tiene dudas sobre la intolerancia a la lactosa, hable con su médico, quien le ayudará a determinar cuáles son las mejores fuentes de calcio que puede incluir en su alimentación