La depresión es una enfermedad discapacitante que se presenta entre el 15% y el 25% de los pacientes con cáncer, ocasionad a por la tensión, tristeza y angustia emocional derivada de los cambios, situaciones y pensamientos que el padecer cáncer significa para la vida de cualquier persona.

La noticia de tener cáncer, el miedo a la muerte, la interrupción de los planes de vida, los cambios en la imagen física, las modificaciones en el estilo de vida, los gastos monetarios, así como las preocupaciones por la recuperación de la salud, las molestias físicas y efectos secundarios de los tratamientos , son factores que en el paciente con cáncer pueden desencadenar un estado de depresión.

La tristeza y la pesadumbre son reacciones normales en los pacientes ante las crisis que se enfrentan al tener cáncer. Sin embargo, la depresión grave no es simplemente estar triste o desanimado, sino una tristeza profunda que requiere ser identificada para brindarle un tratamiento oportuno que le devuelva el ánimo y el deseo de vivir.