Nutrición: Muy importante en los pacientes con cáncer

Cuando los efectos secundarios del cáncer o su tratamiento interfieren con el consumo normal de alimentos, pueden realizarse ajustes a fin de garantizar que el paciente continúe recibiendo la nutrición necesaria.




En general, se recomienda el consumo de alimentos con alto contenido calórico, proteínico, vitamínico y mineral. No obstante, la planificación de las comidas debe ser individualizada para satisfacer las necesidades nutricionales del paciente y los gustos en cuanto a los alimentos. Algunas sugerencias nutricionales para mejorar síntomas recurrentes son:

Anorexia (falta de apetito)

  • Consumir comidas pequeñas con alto contenido proteico y calórico cada 2 horas como manteca, leche descremada en polvo, miel o azúcar, queso, galletas, yogurt.
  • Si hay problemas para consumir alimentos sólidos, ingerir suplementos líquidos (bebidas ricas en nutrientes), sopas, leche, jugos, leche malteada y licuados de frutas.
  • Consumir refrigerios o meriendas que contengan muchas calorías y proteínas.

Alteraciones del gusto

  • Enjuagar la boca con agua antes de las comidas.
  • Probar frutas cítricas (naranjas, mandarinas, limones, pomelos ) a menos que haya llagas en la boca.
  • Comer comidas pequeñas y refrigerios sanos varias veces por día.
  • Comer cuando se sienta hambre en lugar de hacerlo a horarios establecidos.
  • Reemplazar la carne roja por aves, pescado, huevos y queso.
  • Emplear caramelos de limón sin azúcar, goma de mascar o pastillas de menta cuando se sienta un gusto metálico o amargo en la boca.
  • Comer carne con algo dulce, como salsa de arándano, jalea o puré de manzana.

Estreñimiento




  • Comer con frecuencia alimentos ricos en fibra (25 a 35 gramos diarios)
  • Beber de 8 a 10 vasos de líquidos (agua, jugo de ciruela pasa, limonada) todos los días.
  • Realizar caminatas y ejercicios periódicamente.
  • Agregar salvado de trigo al régimen alimentario.
  • Si fuera necesario, incluir tratamientos para el estreñimiento.