¿Qué es la DMAE?

La DMAE, o degeneración macular asociada a la edad, es consecuencia del envejecimiento de la zona central de la retina, llamada mácula. La mácula es la zona de la retina que permite ver los detalles. Esta zona es la que hace posible la lectura, el reconocimiento de los detalles, de las caras, etc. La afección de esta zona central, característica de la DMAE, causa el desarrollo de una mancha borrosa en el centro del campo visual dejando intacta la visión periférica o lateral. Esto provoca una disminución de la agudeza visual y una visión deformada.

¿La DMAE es hereditaria?

En parte, sí. La DMAE tiene un componente genético. Si algún miembro de la familia está afectado, usted tiene un riesgo cuatro veces mayor de padecerla. No obstante, la DMAE está causada por distintos factores, muchos de los cuales aún no se conocen. La primera causa es la edad y su frecuencia aumenta hasta pasar del 1% en las personas de 50-55 años al 30% en las personas de más de 80 años. Hay algunos factores medioambientales como el consumo de tabaco o el exceso de peso que también influyen. El tabaquismo aumenta el riesgo en un factor de 3 a 6. La DMAE también podría estar causada por los malos hábitos alimentarios.




¿Cómo evolucionará mi DMAE?

Si no se sigue un tratamiento, la enfermedad puede alterar progresivamente la visión. Las imágenes, los detalles y los colores son cada vez más difíciles de visualizar y su visión puede reducirse mucho. Los principales síntomas son: una reducción de la visión, una visión deformada (en concreto de las líneas), la necesidad de una iluminación más intensa para leer, la sensación de ver una mancha en el centro del campo visual (escotoma).

Si sigue su tratamiento y si realiza frecuentemente los exámenes de seguimiento que le han recomendado, la enfermedad debería estabilizarse o evolucionar lentamente.

¿Cómo se evalúa la DMAE?

Los exámenes periódicos son indispensables para analizar la evolución de la enfermedad y adaptar el tratamiento en consecuencia. Entre éstos, se deberá someter a una prueba conocida como fondo del ojo. Esta prueba indolora permite visualizar las lesiones de la retina y evaluar su evolución.

También se pueden realizar pruebas complementarias, como una angiografía retiniana y OCT (imagen de corte de la retina), para realizar un reconocimiento completo de la enfermedad y adaptar el tratamiento en consecuencia.

¿Cómo se puede corregir la DMAE?

Mantener una dieta equilibrada, unos hábitos saludables, corregir el sobrepeso medio y dejar de fumar constituyen la base del control de la DMAE. También se le pueden prescribir tratamientos curativos, según su caso:

  • La fotocoagulación por láser permite limitar la extensión de las lesiones. Normalmente, basta con una sola sesión. No requiere hospitalización y se realiza tras aplicar un colirio anestésico.
  • La fototerapia dinámica (FTD) se utiliza cuando la fotocoagulación no puede realizarse. Se utiliza un láser frío y generalmente se necesitan varias sesiones.
  • Los tratamientos antiangiogénicos se administran directamente en el ojo para evitar el crecimiento de vasos sanguíneos y la progresión de lesiones.

Estos distintos tratamientos pueden combinarse.

En caso de reducción rápida de la visión de los ojos, si tiene la sensación de ver líneas rectas deformadas o torcidas, es urgente la consulta con el oftalmólogo.