El cáncer surge cuando células anormales de alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen para reemplazar las células desgastadas, para finalmente morir de una forma ordenada; ciclo que se repite de manera regular.

En tanto, las células cancerosas, en lugar de morir, viven más tiempo que las células normales y continúan formando nuevas células anormales, ocasionando alteraciones en el órgano o sistema donde aparecen. Estas células anormales surgen como consecuencia de daño en su




ADN, de carácter hereditario u ocasionado por factores externos.

Las células cancerosas usualmente forman un tumor, sin embargo, algunos tipos de cáncer, como la leucemia, no forman tumores, sino que las células cancerosas afectan la sangre y los órganos que producen la sangre y circulan a través de otros tejidos en los que pueden crecer.

El cáncer puede iniciar en cualquier órgano o tejido del cuerpo, cuyo nombre se adquiere de acuerdo con la región del organismo donde se desarrolló, pero también puede diseminarse a otras partes del cuerpo, donde comienzan a crecer y a reemplazar el tejido normal, proceso conocido como metástasis.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse de maneras diferentes, además de crecer a distinta velocidad y responder a distintos tratamientos. Esta es la razón por la cual las personas con cáncer necesitan un tratamiento dirigido a su tipo de cáncer específico.

Tipos de Cáncer

La mayoría de los tipos de cáncer se clasifican en uno de los cinco grupos principales, dentro de los cuales hay subtipos:

  • Carcinoma: Cáncer que surge a partir de las células que cubren la superficie del cuerpo (la piel), las glándulas (los senos, la próstata) y los órganos internos (pulmones, estómago e intestinos). Alrededor del 80% de todos los tumores cancerosos están dentro de esta categoría.
  • Sarcoma: Cáncer que se presenta en el tejido conectivo, como los huesos, los tendones, los cartílagos, la grasa y el músculo.
  • Leucemia: Cáncer que comienza en las células de la médula ósea que producen la sangre.
  • Linfoma: Cáncer que se presenta en las células del sistema inmunológico. La enfermedad de Hodgkin (linfoma de Hodgkin) y el linfoma no Hodgkin se encuentran dentro de este grupo.
  • Mieloma: Cáncer que se presenta en las células del plasma de la médula ósea.

Mientras más temprano se detecte el cáncer y se inicie el tratamiento, mayores serán las probabilidades de curación para el paciente