Descripción de dermatitis herpetiforme

La dermatitis herpetiforme es una enfermedad autoinmune en la cual se forman grupos de pequeñas ampollas y pápulas similares a la urticaria intensamente pruriginosas y persistentes.

La enfermedad afecta principalmente a adultos entre 15 y 60 años; rara vez se observa en personas de etnia negra o en asiáticos. En las personas afectadas por esta enfermedad, el gluten (proteínas) del trigo, el centeno, la cebada y los productos de la avena activan el sistema inmune, que ataca partes de la piel y de alguna forma produce la erupción y el picor. Las personas que padecen dermatitis herpetiforme casi invariablemente presentan signos de enfermedad intestinal (enfermedad celíaca). Estas personas también tienden a desarrollar enfermedades del tiroides.




Por lo general se forman gradualmente pequeñas ampollas que en su mayoría se concentran en los codos, las rodillas, las nalgas, la parte inferior de la espalda y la parte posterior de la cabeza. En ocasiones aparecen en la cara y el cuello. El picor y la sensación de quemazón pueden ser muy intensos.

Diagnóstico y tratamiento de dermatitis herpetiforme

El diagnóstico se basa en un examen de muestras de piel destinado a localizar anticuerpos en las estructuras cutáneas.

Es posible que no se necesite tratamiento si la persona respeta estrictamente una dieta sin trigo, centeno, cebada y avena. Los fármacos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, pueden empeorar la erupción. La dapsona suele aliviar los síntomas en 1 o 2 días. La dapsona tiene muchos potenciales efectos colaterales, particularmente sobre las células sanguíneas y, frecuentemente, produce anemia. Los dermatólogos controlan mediante análisis las cifras de células sanguíneas de las personas que toman este fármaco. Generalmente, la enfermedad dura mucho tiempo, por lo que los pacientes necesitan tomar dapsona durante años.