¿Qué es la artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es una enfermedad en la que se infl aman las articulaciones, particularmente de las manos y los pies, dando lugar a hinchazón y dolor llevando en ocasiones a la destrucción de la articulación. Es una enfermedad autoinmune, es decir, que el sistema inmune ataca al propio tejido que reviste y protege las articulaciones. La consecuencia es que el cartílago, el hueso y los ligamentos de la articulación se deterioran y deforman
paulatinamente.

¿A quiénes afecta?

Se desconoce su causa exacta, aunque son muchos los diferentes factores (incluso la predisposición genética) que pueden infl uir en
la reacción autoinmune. Alrededor del uno por ciento de la población padece esta enfermedad, que afecta a las mujeres dos o tres veces más frecuentemente que a los hombres. La artritis reumatoide se presenta prioritariamente en personas de 25 a 50 años de edad, pero puede hacerlo a cualquier edad.

¿Tengo artritis reumatoide?

El inicio de la enfermedad puede ser leve, con intervalos de periodos agudos ocasionales y de periodos prolongados sin molestias. En algunas personas, el desarrollo de la enfermedad puede ser progresivo. La artritis reumatoide puede iniciarse de forma súbita con la infl amación de muchas articulaciones a la vez, pero, con mayor frecuencia, empieza de forma sutil, afectando a distintas articulaciones gradualmente.




La inflamación por lo general es simétrica (es decir, cuando afecta una articulación de un lado del cuerpo, la correspondiente del otro lado también resulta afectada).
Típicamente las primeras articulaciones en infl amarse son las de los dedos (de manos o pies), muñeca, codo y tobillos. Las articulaciones infl amadas generalmente causan dolor y con frecuencia están rígidas, sobre todo después de levantarse o tras un período de inactividad prolongado. Algunas personas se sienten cansadas y débiles durante las primeras horas de la tarde. El diagnóstico de artritis reumatoide no es fácil porque los síntomas iniciales son
sutiles y similares a otras enfermedades, por lo que es deseable que un reumatólogo haga o confi rme el diagnóstico. En general, el diagnóstico de Artritis Reumatoide implica que la personacumpla, al menos, cuatro de las siguientes criterios

¿Puedo tener complicaciones?

El curso de la artritis reumatoide es impredecible; progresa rápidamente durante los primeros 6 años, en particular durante el primer año. Lo ideal es que el diagnóstico se haga en las fases tempranas para controlar la enfermedad y evitar o postergar el desarrollo de complicaciones.
El avance de la enfermedad implica infl amación de las articulaciones afectadas, lo que produce deformación progresiva. También pueden quedar rígidas en una posición (llamadas “contracturas”), lo que impide que se extiendan o abran por completo. Los dedos tienden a dislocarse hacia el dedo meñique de cada a mano.
Las muñecas hinchadas pueden ocasionar el síndrome del túnel del carpo. Se pueden desarrollar quistes detrás de las rodillas afectadas, que pueden reventarse, causando dolor e hinchazón en las piernas. Alrededor del 30 al 40 por ciento de las personas que padecen artritis reumatoide presenta tumefacciones duras (nódulos) debajo de la piel, con frecuencia cerca de las zonas enfermas.

¿Qué tratamientos existen?

De acuerdo con el caso, el médico puede sugerir algunas de las siguientes medidas:

Actividad Es muy importante que las personas con artritis reumatoide se mantengan físicamente activas, para mantener sus articulaciones fl exibles, los músculos fuertes y el corazón y los pulmones en buenas condiciones. La actividad física moderada y habitual ayuda a disminuir la fatiga, fortalece los músculos y huesos, aumenta la fl exibilidad y la energía y mejora la sensación de bienestar general. El tipo de ejercicio debe ser aeróbico de bajo impacto (p. ej., caminar o nadar).
Reposo Un principio básico del tratamiento es reposo temporal cuando la articulación afectada está caliente, hinchada o provoca dolor; ejercitarla empeoraría la infl amación. Sin embargo, reducir no signifi ca suspender todo ejercicio; debe conservarse la movilidad de las articulación realizando ejercicios de movimientos de alcance general e isométricos para la fortaleza muscular. Los ejercicios isométricos ayudarán a mantener fuertes los músculos sin mover las articulaciones. Su médico puede enseñarle la manera adecuada de realizarlos. Antes de iniciar cualquier programa de ejercicio consulte a su médico.
Dieta Se aconseja seguir una dieta equilibrada y saludable. Una dieta rica en pescado y aceites vegetales, puede tener leves efectos benéfi cos sobre la infl amación.

Medicamentos:Los principales fármacos para tratar la artritis reumatoide son los antiinfl amatorios no esteroides, los fármacos de acción retardada, los corticoesteroides y los fármacos inmunosupresores. Los antiinflamatorios no esteroides se usan para tratar los síntomas de la artritis reumatoide, para reducir la infl amación y el dolor. Dependiendo del perfil de riesgo cardiovascular o de daño gastrointestnal de cada paciente el médico hará la elección más adecuada.
Los fármacos de acción lenta o modifi cadores de la enfermedad evitan que la artritis progrese. Solamente un médico es quien debe decidir el tratamiento de cada paciente.
Otras terapias Conjuntamente con los fármacos para reducir la infl amación de las articulaciones, el programa de tratamiento para la artritis reumatoide
puede incluir fi sioterapia, aplicación de calor en las articulaciones infl amadas y, en ocasiones, cirugía.