Descripción de la asbestosis

La asbestosis es la formación extensa de tejido cicatricial en los pulmones causada por la aspiración del polvo de amianto.

El amianto está compuesto de silicato de mineral fibroso de diversa composición química. Cuando se inhala, las fibras de amianto se fijan profundamente en los pulmones, causando cicatrices. La inhalación de amianto puede también producir el engrosamiento de las dos capas de la membrana que recubre los pulmones (la pleura).

Las personas que trabajan con el amianto corren el riesgo de padecer enfermedades pulmonares. Los obreros que trabajan en la demolición de construcciones con aislamiento de amianto también tienen riesgo, aunque menor. Cuanto más tiempo se expone un individuo a las fibras de amianto, mayor es el riesgo de contraer una enfermedad relacionada con el amianto.




Síntomas de la asbestosis

Los síntomas de asbestosis aparecen gradualmente sólo después de la formación de muchas cicatrices y cuando los pulmones pierden su elasticidad. Los primeros síntomas son el ahogo leve y la disminución de la capacidad para el ejercicio.

Los grandes fumadores que padecen bronquitis crónica junto con asbestosis pueden toser y tener respiración sibilante. Gradualmente, la respiración se vuelve más difícil. Alrededor del 15 por ciento de las personas con asbestosis tienen ahogo e insuficiencia respiratoria.

En ocasiones, la inhalación de fibras de amianto puede hacer que el líquido se acumule en el espacio que se encuentra entre las dos capas pleurales (cavidad pleural). En raras ocasiones, el amianto causa tumores en la pleura, denominados mesoteliomas, o en las membranas del abdomen, llamados mesoteliomas peritoneales.

Los mesoteliomas causados por el amianto son un tipo de cáncer y no se pueden curar. Generalmente aparecen tras la exposición al crocidolito, uno de los cuatro tipos de amianto. El amosito, otro tipo, también produce mesoteliomas. El crisotilo probablemente no produce mesoteliomas, pero a veces está contaminado con tremolito que sí los causa. Los mesoteliomas se desarrollan por lo general al cabo de 30 o 40 años de exposición al amianto.

El cáncer de pulmón está relacionado en parte con el grado de exposición a las fibras de amianto; sin embargo, entre las personas que padecen asbestosis, el cáncer de pulmón se desarrolla casi exclusivamente en aquellas que también fuman cigarrillos, en especial en las que fuman más de un paquete al día.

Diagnóstico de la asbestosis

En las personas con antecedentes de exposición al amianto, el médico puede a veces diagnosticar asbestosis con una radiografía de tórax que muestra las alteraciones características. Por lo general, la función pulmonar de la persona es anormal y, al auscultar el pulmón, se pueden oír sonidos anormales, llamados crujidos.

Para determinar si un tumor pleural es canceroso, el médico practica una biopsia (extracción de una pequeña porción de pleura para su examen al microscopio). Se puede también extraer y analizar el líquido que rodea a los pulmones (un procedimiento llamado toracocentesis); sin embargo, este procedimiento no es habitualmente tan preciso como la biopsia.

Prevención y tratamiento de la asbestosis

Las enfermedades causadas por inhalación de amianto se pueden prevenir disminuyendo al máximo el polvo y las fibras de amianto en el lugar de trabajo.

Dado que el control del polvo ha mejorado en las industrias que utilizan el amianto, es menor el número de personas que sufren de asbestosis en la actualidad, pero los mesoteliomas siguen presentándose en individuos que han estado expuestos hasta hace 40 años. El amianto de las casas debería ser extraído por trabajadores especializados en técnicas de extracción. Los fumadores que han estado en contacto con el amianto pueden reducir el riesgo de cáncer de pulmón dejando de fumar.

La mayoría de los tratamientos para la asbestosis alivia los síntomas; por ejemplo, la administración de oxígeno alivia el ahogo. Drenar el líquido alrededor de los pulmones puede también facilitar la respiración.

En ocasiones, el trasplante de pulmón ha dado resultados muy positivos en la asbestosis. Los mesoteliomas son invariablemente mortales; la quimioterapia no es eficaz y la extirpación quirúrgica del tumor no cura el cáncer.