¿Qué es la ascitis?

La ascitis es la acumulación de líquido en la cavidad abdominal.

Tiende a aparecer más en afecciones de larga duración (crónicas) que en los procesos de corta duración (agudos). Se presenta muy frecuentemente en los casos de cirrosis, especialmente en los causados por el alcoholismo. La ascitis también puede presentarse en enfermedades no relacionadas con el hígado tales como el cáncer, la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal y la tuberculosis.




En los pacientes con enfermedades hepáticas, el líquido sale de la superficie del hígado y del intestino. Una combinación de factores es responsable de la ascitis, incluyendo la hipertensión portal, la reducción de la capacidad de los vasos sanguíneos para retener el líquido, la retención de líquidos por los riñones y la alteración de varias hormonas y sustancias químicas que regulan los líquidos del organismo.

Síntomas y diagnóstico de la ascitis

En general, si la acumulación de líquido en el abdomen es escasa, no se producen síntomas, pero una gran cantidad, puede provocar distensión abdominal y malestar, además de dificultades respiratorias. Cuando el médico aplica golpes ligeros (percute) en el abdomen, se produce un sonido sordo. En los casos de mucha acumulación de líquido, el abdomen está tenso y el ombligo se aplana o incluso puede sobresalir. En algunos pacientes con ascitis, los tobillos se hinchan a causa de un exceso de líquidos (edema).

Si la presencia o la causa de la ascitis no está clara, se puede hacer una ecografía. Como alternativa, se puede extraer una pequeña muestra de líquido introduciendo una aguja a través de la pared abdominal, un procedimiento denominado paracentesis diagnóstica. El análisis de laboratorio del líquido contribuye a determinar la causa de su acumulación.