Qué hacer cuando la gastroenteritis

Este tipo de gastroenteritis es causado por la ingesta de alimentos contaminados por una toxina producida por la bacteria Clostridium perfringens. Algunas variedades causan una enfermedad de leve a moderada que mejora sin tratamiento; otras, sin embargo, producen un tipo de gastroenteritis grave y a menudo mortal. Algunas toxinas no son destruidas por la cocción, mientras que otras sí lo son. Generalmente, la carne contaminada es la responsable de los brotes de contaminación alimentaria por Clostridium perfringens.




Síntomas, diagnóstico y tratamiento de la gastroenteritis

La gastroenteritis es normalmente leve, aunque puede desarrollarse un cuadro grave con dolor abdominal, distensión por los gases, diarrea intensa, deshidratación y shock.

El médico generalmente sospecha el diagnóstico cuando ha tenido lugar un brote local de la enfermedad. El diagnóstico se confirma analizando los alimentos contaminados en busca de Clostridium perfringens.

A la persona afectada se le administran líquidos y se le aconseja guardar reposo. En casos graves, puede resultar útil la penicilina. Si la enfermedad destruye parte del intestino delgado, puede que sea necesario intervenir quirúrgicamente para extirpar esa parte.

¿Debo beber en caso de gastroenteritis?

Sí, puesto que las diarreas y los vómitos provocan una pérdida de agua y de sales minerales (sodio, potasio…). Si tiene náuseas, beba agua en pequeñas cantidades pero con frecuencia. Escoja agua rica en sodio para reconstituir su reserva de sales minerales. El consumo de refrescos que contienen cola es muy polémico y es mejor que se abstenga de beberlos. Beba caldo de legumbres salado para rehidratarse y fíltrelo para evitar que las fibras le irriten el intestino.

¿Qué alimentos se deben evitar durante la gastroenteritis?

Hay que abstenerse de consumir legumbres, frutas y zumo de frutas. Los productos lácteos se deben evitar, salvo el yogur, que restablece la flora intestinal. Las salsas y el alcohol están totalmente prohibidos.

¿Qué puedo comer cuando me sienta mejor?

Puede volver a comer lo siguiente en pequeñas cantidades:

  • manzana rallada sin piel o en compota,
  • potitos (manzana, membrillo) habitualmente destinados a los bebés,
  • arroz muy cocido con un poco de mantequilla y queso gruyère en láminas o rallado.

¿A partir de qué momento puedo volver a comer?

Cuando ya no tenga náuseas, puede seguir durante dos o tres días un régimen sin residuos para que el intestino descanse:

  • pechuga de pollo, jamón, pescado al vapor,
  • pasta, arroz (sin salsa de tomate) o
  • yogures.

Después puede volver a reanudar una alimentación normal.

Atención: el mayor riesgo de la gastroenteritis es la deshidratación. Si la gastroenteritis se prolonga más allá de dos o tres días, es preferible acudir a una consulta médica. En el caso de los bebés, una gastroenteritis puede provocar una deshidratación importante y rápida. Tenga precaución y no dude en llevar al bebé a una consulta o en llamar al médico de guardia.