Descripción de la gingivitis

La gingivitis es la inflamación de las encías.

Las encías inflamadas duelen, se hinchan y sangran fácilmente. La gingivitis es una dolencia muy frecuente y puede aparecer en cualquier momento tras el desarrollo de la dentición.




Causas y síntomas de la gingivitis

Casi siempre, la gingivitis es consecuencia del cepillado incorrecto que permite que la placa bacteriana permanezca sobre la línea gingival de los dientes. La placa bacteriana es una película blanda y viscosa formada principalmente de bacterias. Se acumula, con preferencia, en los empastes defectuosos y alrededor de los dientes próximos a dentaduras postizas poco limpias, a puentes y aparatos de ortodoncia. La placa bacteriana se solidifica en sarro cuando permanece más de 72 horas en los dientes y no puede quitarse del todo con el cepillo ni con la seda dental. Aunque la causa principal de la gingivitis es la placa bacteriana, otros factores pueden empeorar la inflamación, especialmente el embarazo, la pubertad y los fármacos anticonceptivos.

Algunos fármacos pueden causar un crecimiento de las encías, lo que dificulta quitar la placa bacteriana y, a menudo, produce la gingivitis. Por ejemplo, la fenitoína (utilizada para controlar las convulsiones), la ciclosporina (que toman las personas sometidas a trasplante de órganos) y los bloqueadores de los canales de calcio como la nifedipina (que se administran para controlar la presión arterial y las alteraciones de la frecuencia cardíaca). También pueden agravar la gingivitis los medicamentos o inyecciones anticonceptivas.

En la gingivitis simple, el aspecto de las encías es más rojo que rosado. Se hinchan y se mueven en vez de estar ajustadas firmemente a los dientes. Las encías a menudo sangran al cepillarse los dientes o al comer. Si la gingivitis es grave, la almohada puede aparecer manchada de sangre por la mañana, particularmente cuando la persona respira por la boca.

En contadas ocasiones, la deficiencia de vitaminas puede causar la gingivitis. La carencia de vitamina C (escorbuto) puede producir inflamación y sangrado de las encías. La carencia de niacina (pelagra) también causa hemorragia en las encías y la predisposición a ciertas infecciones bucales.

La estomatitis herpética aguda es una infección vírica y dolorosa de las encías y de otras partes de la boca. Las encías infectadas presentan un color rojo brillante y la infección provoca la aparición de numerosas llagas pequeñas, blancas o amarillas, dentro de la boca.

La gingivitis del embarazo, debida principalmente a cambios hormonales que se producen durante el embarazo, es un agravamiento de una gingivitis leve. Puede contribuir al problema el descuido de la higiene bucal en la embarazada, que es frecuente a causa de las náuseas que la afectan por la mañana. Durante el embarazo, una irritación menor, a menudo una concentración de sarro, puede producir una tumefacción como consecuencia del crecimiento de tejido gingival, llamado tumor de embarazo. El tejido hinchado sangra fácilmente si existe una herida y puede interferir la ingestión de alimentos.

La gingivitis descamativa es un proceso poco conocido y doloroso que afecta con frecuencia a las mujeres en la posmenopausia. En esta enfermedad, las capas externas de las encías se separan del tejido subyacente, dejando al descubierto las terminaciones nerviosas. Las encías se vuelven tan frágiles que esas capas se pueden desprender al frotarlas con un algodón o con el estímulo de aire de una jeringa odontológica.

La gingivitis de la leucemia es la primera manifestación de la enfermedad en casi el 25 por ciento de los niños afectados de leucemia. Una infiltración de células de leucemia dentro de las encías causa la gingivitis, que empeora a causa de la incapacidad del sistema inmunológico para combatir la infección. Las encías enrojecen y sangran con facilidad. A menudo, la hemorragia persiste durante varios minutos, dado que la sangre no coagula con normalidad en los afectados de leucemia.

En la pericoronitis, la encía se inflama y cabalga sobre un diente que no ha salido completamente, por lo general una muela del juicio. El colgajo de encía sobre la muela que ha surgido parcialmente puede retener líquidos, restos de comida y bacterias. Si una muela del juicio superior sale antes que la inferior, puede morder este colgajo, aumentando la irritación. Pueden desarrollarse infecciones y propagarse a la garganta o mejilla.

Prevención y tratamiento de la gingivitis

La gingivitis simple se puede prevenir con una buena higiene bucodental, el cepillado diario y la seda dental. Se puede usar un dentífrico que contenga pirofosfato para los casos en que se forme mucho sarro. Después de que se forma el sarro, solamente un profesional puede quitarlo (profilaxis). Una limpieza profesional más frecuente puede ser necesaria en los casos de personas con escasa higiene bucal o con estados de salud propensos a la gingivitis, o que tengan tendencia a producir placa bacteriana. Dependiendo de la rapidez con que se forme el sarro, la limpieza profesional puede necesitarse cada tres meses o cada año. Después de eliminar el sarro y la placa bacteriana las encías sanarán rápidamente debido a su excelente irrigación, siempre y cuando el cepillado de dientes sea cuidadoso.




Se deben tratar o controlar los procesos de algunas enfermedades que puedan causar o empeorar la gingivitis. Si una persona necesita tomar un fármaco que cause un sobrecrecimiento del tejido gingival, este exceso de tejido puede necesitar la extirpación quirúrgica. Sin embargo, con una higiene bucal meticulosa realizada en casa y una profilaxis frecuente se puede disminuir el desarrollo de la excrecencia y evitar la cirugía.

La carencia de vitamina C y de niacina puede tratarse mediante complejos vitamínicos y una dieta adecuada.

La estomatitis herpética aguda suele mejorar en dos semanas sin ningún tratamiento. La limpieza intensiva no ayuda, de modo que los dientes se deben cepillar suavemente mientras la infección sea dolorosa. El odontólogo puede recomendar un enjuague bucal anestésico para aliviar las molestias experimentadas al comer o beber.

El descuido de la higiene bucal en la embarazada es frecuente a causa de las náuseas que la afectan. Por ello, el odontólogo puede sugerir otras formas de limpiar dientes y encías. Una mujer puede padecer el llamado tumor de embarazo y someterse a una intervención para extirparlo, sin embargo, estos tumores tienden a reproducirse hasta que concluya el embarazo.

Si la gingivitis descamativa se desarrolla durante la menopausia, puede ser útil una terapia de sustitución hormonal. Si no es éste el caso, el odontólogo puede prescribir comprimidos o pomadas de corticosteroides para aplicar directamente sobre las encías.

Para prevenir hemorragias en el caso de gingivitis producida por leucemia, en lugar del cepillo, los dientes y las encías se deben limpiar suavemente con una gasa o esponja. El odontólogo puede prescribir un enjuague bucal de clorexidina para controlar la placa bacteriana y prevenir las infecciones de la boca. Cuando la leucemia está bajo control, un buen cuidado dental contribuye a sanar las encías.

En el caso de pericoronitis, se puede levantar el colgajo para limpiar los residuos y las bacterias. Si se detecta en las radiografías que una muela inferior saldrá del todo, el odontólogo puede extraer la superior y prescribir antibióticos durante unos días antes de extraer la inferior. A veces la muela inferior se extrae inmediatamente.