Qué es la Mastoiditis aguda

La mastoiditis aguda es una infección vírica de la apófisis mastoides, el hueso prominente que se encuentra detrás del oído.

Este trastorno suele ocurrir cuando una otitis media no tratada o tratada inadecuadamente se extiende desde el oído medio hasta el hueso que lo circunda (la apófisis mastoides).

Síntomas de la Mastoiditis aguda

Por lo general, los síntomas aparecen al cabo de dos o más semanas de haberse desarrollado la otitis media aguda, a medida que la infección diseminada destruye la parte interna de la apófisis mastoides. Es posible que se forme un absceso en el hueso. La piel que recubre la apófisis mastoides puede tornarse roja, hinchada y dolorosa, y el oído externo se desplaza hacia un lado y abajo.

Otros síntomas son fiebre, dolor alrededor del oído y en su interior una secreción profusa y cremosa por el oído, todo lo cual suele empeorar. El dolor tiende a ser persistente y pulsátil. La pérdida de la audición es progresiva.




La tomografía computadorizada (TC) demuestra que las celdillas (los espacios en el hueso que normalmente contienen aire) de la apófisis mastoides están llenas de líquido. A medida que la mastoiditis avanza, los espacios se agrandan. Una mastoiditis mal tratada puede producir sordera, infección de la sangre (sepsis), meningitis, abscesos cerebrales o la muerte.

Tratamiento de la Mastoiditis aguda

El tratamiento suele comenzar con un antibiótico que se administra de forma intravenosa. Se examina una muestra de la secreción proveniente del oído para identificar el agente que causa la infección y se determinan los antibióticos que, con más probabilidad, eliminarán dicho agente. A continuación, el tratamiento con antibiótico se ajusta y se continúa durante al menos dos semanas. Si se ha formado un absceso en el hueso, se drena quirúrgicamente.