Descripción de la miocardiopatía

La miocardiopatía es un trastorno progresivo que altera la estructura o perjudica el funcionamiento de la pared muscular de las cavidades inferiores del corazón (ventrículos).

La miocardiopatía puede ser causada por muchas enfermedades conocidas o bien puede deberse a una causa no identificable.




Miocardiopatía congestiva dilatada

La miocardiopatía congestiva dilatada es un grupo de trastornos cardíacos en los que los ventrículos se agrandan, pero no son capaces de bombear la sangre suficiente para las necesidades del organismo; en consecuencia se produce una insuficiencia cardíaca.

En los países desarrollados, la causa identificable más frecuente de miocardiopatía congestiva dilatada es la ampliamente difundida enfermedad de las arterias coronarias. Dicha enfermedad produce un aporte de sangre insuficiente al músculo cardíaco, lo que puede conducir a lesiones permanentes. La parte no lesionada del músculo cardíaco se estira para compensar la pérdida de la acción de bombeo. Cuando este estiramiento no puede compensar el déficit adecuadamente, se produce la miocardiopatía congestiva dilatada.

Una inflamación aguda del músculo cardíaco (miocarditis), producida por una infección vírica, puede debilitarlo y producir una miocardiopatía congestiva dilatada (a veces llamada miocardiopatía vírica). La infección por el virus Coxsackie B es la causa más frecuente de miocardiopatía vírica. Ciertos trastornos hormonales crónicos, como la diabetes y la enfermedad tiroidea, también pueden provocar una miocardiopatía congestiva dilatada, así como el consumo de ciertas drogas (como el alcohol y la cocaína) y de fármacos (como los antidepresivos). La miocardiopatía alcohólica se produce después de alrededor de 10 años de abuso del alcohol. En raras ocasiones, el embarazo o ciertas enfermedades del tejido conjuntivo, como la artritis reumatoide, pueden causar una miocardiopatía congestiva dilatada.

Síntomas y diagnóstico de la miocardiopatía

Los síntomas iniciales de la miocardiopatía congestiva dilatada (sentir ahogo durante un esfuerzo físico y cansarse fácilmente) son el resultado del debilitamiento de la acción de bombeo del corazón (insuficiencia cardíaca). Cuando la causa de la miocardiopatía es una infección, los primeros síntomas puede ser la fiebre repentina y otros semejantes a los de la gripe. En cualquier caso, la frecuencia cardíaca se acelera, la presión arterial es normal o baja, hay retención de líquidos en las piernas y el abdomen y los pulmones se llenan de líquido.

La dilatación del corazón hace que las válvulas cardíacas se abran y se cierren incorrectamente; en el caso de la válvula tricúspide y de la válvula mitral, se produce un reflujo anormal de sangre de los ventrículos a las aurículas durante la sístole, en vista de que no se cierran bien. El cierre impropio de las válvulas causa soplos que se pueden escuchar con un fonendoscopio. Por último, las lesiones y el estiramiento del músculo cardíaco producen un ritmo cardíaco anormalmente rápido o lento. Estas anomalías alteran aun más la función de bombeo del corazón.

El diagnóstico se basa en los síntomas y en un examen físico. El electrocardiograma (una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón) revela cambios característicos. El ecocardiograma (un examen que utiliza ultrasonidos para crear una imagen de las estructuras cardíacas) y la resonancia magnética (RM) confirman el diagnóstico. Si a pesar de estos procedimientos el diagnóstico es aún dudoso, una evaluación más precisa requiere introducir un catéter que permite medir presiones dentro del corazón. Durante el cateterismo, se puede extraer una muestra de tejido para analizarlo al microscopio (biopsia) y así confirmar el diagnóstico y a menudo incluso conocer la causa.

Pronóstico y tratamiento de la miocardiopatía

Alrededor del 70 por ciento de las personas con miocardiopatía congestiva dilatada muere antes de los 5 años de la aparición de los primeros síntomas; el pronóstico se agrava a medida que las paredes del corazón se vuelven más delgadas y la función cardíaca disminuye. Las anomalías en el ritmo cardíaco indican también un pronóstico grave.

Según los estudios, tanto el sexo como el origen étnico juegan un papel importante en el pronóstico. En conjunto, los varones sobreviven sólo la mitad en comparación con las mujeres y las personas de etnia negra la mitad en comparación con las de etnia blanca. Cerca del 50 por ciento de las muertes son repentinas, probablemente como resultado de una arritmia cardíaca.

Tratar específicamente la causa subyacente como el abuso de alcohol o una infección puede prolongar la vida. Si la causa es el abuso de alcohol, es necesario abstenerse de su consumo. El tratamiento con antibióticos está indicado si existe una infección bacteriana que produzca la inflamación repentina del músculo cardíaco.

En caso de una persona con una enfermedad de las arterias coronarias, el escaso aporte de sangre por la insuficiencia cardíaca puede causar angina (dolor de pecho por enfermedad cardíaca), lo que exige la aplicación de un tratamiento con nitratos, un betabloqueador o un bloqueador de los canales del calcio.

Los betabloqueadores y los bloqueadores de los canales del calcio pueden reducir la fuerza de las contracciones cardíacas. El reposo suficiente, el sueño adecuado y la reducción del estrés contribuyen a disminuir la tensión sobre el corazón.




El estancamiento de la sangre en el corazón dilatado puede causar la formación de coágulos en las paredes de las cavidades. Para prevenir esta coagulación, habitualmente se administran fármacos anticoagulantes.

En general, los fármacos utilizados para prevenir las arritmias se prescriben en pequeñas dosis, que luego se aumentan gradualmente, ya que pueden reducir la fuerza de las contracciones cardíacas. La insuficiencia cardíaca también se trata con fármacos (un inhibidor de la enzima conversora de la angiotensina, que se asocia con frecuencia a un diurético).

Sin embargo, a menos que la causa específica de la miocardiopatía congestiva dilatada pueda ser tratada, es muy probable que la insuficiencia cardíaca sea finalmente mortal. Dado este mal pronóstico, las personas con miocardiopatía congestiva dilatada son los principales candidatos a un trasplante cardíaco.