Muchos virus pueden afectar a los pulmones, causando neumonía. Los más frecuentes en lactantes y niños son el virus sincitial respiratorio, el adenovirus, el virus parainfluenza y el virus de la gripe. El virus del sarampión puede también causar neumonía, especialmente en niños desnutridos.

En los adultos sanos, dos tipos de virus de la gripe, denominados tipos A y B, causan neumonía. El virus de la varicela puede también provocar neumonía en adultos. En las personas de edad avanzada, la neumonía vírica puede ser causada por el virus de la gripe, de la parainfluenza o por el virus sincitial respiratorio. Las personas de cualquier edad con un sistema inmune deficiente pueden desarrollar neumonía grave causada por citomegalovirus o por el virus del herpes simple.

La mayoría de las neumonías por virus no se trata con fármacos. Sin embargo, ciertas neumonías graves provocadas por virus se pueden tratar con fármacos antivíricos. Por ejemplo, puede tratarse con aciclovir la neumonía causada por el virus de la varicela o por el virus del herpes simple. Se recomiendan vacunaciones anuales contra la gripe para el personal sanitario, las personas de edad avanzada y quienes padecen trastornos crónicos como enfisema, diabetes o enfermedades cardíacas y renales.