La pericondritis es una infección del cartílago del oído externo.

Pueden causar pericondritis las lesiones, las picaduras de insectos o un furúnculo abierto con bisturí en el oído. El pus se acumula entre el cartílago y la capa de tejido conectivo que lo rodea (pericondrio). En ocasiones el pus interrumpe el suministro de sangre que llega al cartílago, destruyéndolo y provocando una deformación. A pesar de que es destructiva y duradera, la pericondritis suele provocar sólo síntomas leves.




El médico realiza una incisión para drenar el pus, permitiendo que la sangre llegue de nuevo al cartílago. Para las infecciones leves se indican antibióticos por vía oral, e intravenosos, si las infecciones son graves. La elección del antibiótico depende de la gravedad de la infección y de la bacteria que la provoca.

Eccema

El eccema de oído es una inflamación de la piel del oído externo y del canal auditivo caracterizada por picor, enrojecimiento, descamación y una secreción por el oído.

Este trastorno puede producir una infección del oído externo y del canal auditivo. El tratamiento consiste en aplicar una solución que contenga acetato de aluminio (solución de Burow) directamente sobre el área. Una crema o ungüento con corticosteroide puede reducir el picor y la inflamación. Si el área inflamada se infecta, se pueden aplicar antibióticos directamente sobre la piel afectada. Esta afección tiende a recurrir.