Descripción de una hemorragia intracraneal

Una hemorragia intracraneal es un derrame de sangre en el interior del cráneo.

La hemorragia puede producirse en el interior del cerebro o alrededor del mismo. Las que se producen en el interior del cerebro tienen las siguientes denominaciones en función del área en que ocurren: si es en el interior del cerebro se denominan hemorragias intracerebrales, entre el cerebro y el espacio subaracnoideo, hemorragias subaracnoideas, entre las capas del revestimiento del cerebro, hemorragias subdurales, y las que se producen entre el cráneo y el revestimiento del cerebro son hemorragias epidurales. Independientemente de donde ocurre la hemorragia, las células cerebrales resultan destruidas. Asimismo, debido a que el cráneo no permite la expansión de los tejidos que contiene, un derrame de sangre aumenta de forma rápida y peligrosa la presión en el cerebro.




Causas de la Hemorragia intracraneal

El traumatismo craneal es la causa más frecuente de hemorragia intracraneal en las personas menores de 50 años.

Otra de las causas es una malformación arteriovenosa, una anomalía anatómica en las arterias o venas en el cerebro o alrededor del mismo. Una malformación arteriovenosa puede estar presente desde el nacimiento, pero tan sólo puede conocerse su presencia si se manifiestan los síntomas. La hemorragia a partir de una malformación arteriovenosa puede causar colapso y muerte súbita, y generalmente tiende a ocurrir en adolescentes y adultos jóvenes.

A veces la pared de un vaso se puede debilitar e hinchar; tal circunstancia se denomina aneurisma. Las delgadas paredes de un aneurisma pueden romperse y causar una hemorragia. Un aneurisma en el cerebro es otra causa de hemorragia intracraneal, lo que constituye un ictus hemorrágico.