Descripción de las cefaleas tensionales

Las cefaleas tensionales se deben a la tensión muscular en el cuello, hombros y cabeza. La tensión muscular puede ser consecuencia de una posición corporal incorrecta, de estrés social o psicológico, o del cansancio.

Síntomas y diagnóstico de las cefaleas tensionales

Las cefaleas tensionales se manifiestan generalmente por la mañana o a primera hora de la tarde y empeoran durante el día. A menudo se experimenta un dolor sostenido y moderado sobre los ojos o la nuca, o bien una sensación de fuerte presión (como una cinta apretada alrededor de la cabeza), que puede acompañar al dolor. Éste puede abarcar toda la cabeza y a veces irradiar por detrás hacia la nuca hasta los hombros.




Para distinguir las cefaleas tensionales de los trastornos más graves, el médico tiene en cuenta la duración del dolor y cómo lo describe el paciente en cuanto a la localización, qué lo propicia y alivia y si está asociado a otros síntomas como mareo, debilidad, trastornos sensitivos o incluso fiebre. El dolor de cabeza de aparición reciente que despierta a la persona, es inusualmente agudo, continuo, aparece a raíz de un traumatismo craneal, o coincide con otros síntomas como hormigueo, debilidad, incoordinación, cambios visuales o desmayos, es muy probable que no sea una cefalea tensional. Puede que la causa sea un proceso grave que requiera una evaluación por el médico lo antes posible. Por ejemplo, las cefaleas por un tumor cerebral o por otra causa suelen ser de aparición reciente, progresivas, empeorando por la mañana y por la tarde, no estar asociadas con el cansancio ni el trabajo, estar acompañadas de falta de apetito y náuseas y mejorar o empeorar cuando la persona cambia de postura (al acostarse o levantarse).

Tratamiento de las cefaleas tensionales

Con frecuencia es posible prevenir o controlar las cefaleas tensionales evitando o entendiendo el estrés que las ocasiona y poniendo remedio a éste. Una vez que se inicia la cefalea, pueden producir alivio los masajes suaves en los músculos del cuello, hombros y cabeza, acostarse y relajarse durante unos minutos, o el uso de la biorretroacción.

Se puede lograr un alivio rápido y temporal para la mayoría de las cefaleas con cualquiera de los analgésicos de venta sin prescripción médica, como la aspirina, el paracetamol (acetaminofén) o el ibuprofeno. Las cefaleas agudas pueden responder a los analgésicos más potentes de venta con prescripción médica, algunos de los cuales contienen derivados opiáceos (por ejemplo, codeína u oxicodona). Algunas personas encuentran que la cafeína (ingrediente contenido en algunas preparaciones contra el dolor de cabeza) mejora el efecto de los analgésicos. Sin embargo, la cefalea también puede estar inducida por un exceso de cafeína.

En el caso de las cefaleas producidas por estrés o depresión crónicos, no servirán los analgésicos solos para curarlas porque no tratan los problemas psicológicos subyacentes. La psicoterapia puede beneficiar a las personas con cefaleas causadas por conflictos sociales o psicológicos sin resolver.