Las mini apoplejías son las señales de aviso que anuncian la probabilidad futura de padecer un accidente vascular cerebral, principal causa de incapacidad y muerte en la población adulta.

Este accidente isquémico transitorio, mejor conocido como “mini ataque cerebral” ocurre cuando un coágulo de la sangre bloquea momentáneamente una arteria del cerebro, haciendo que una parte del cerebro no reciba suministro suficiente de sangre y ocasionando síntomas leves, como trastornos del habla, del movimiento, de la sensibilidad o de la vista; los cuales pueden durar minutos o pocas horas.




Durante las mini apoplejías, se pueden manifestar algunas de las siguientes señales:

  • Falta de sensación o debilidad en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo
  • Confusión repentina, problemas repentinos para hablar o entender
  • Problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos
  • Problemas para caminar, mareo, pérdida de equilibrio o de coordinación repentinos
  • Dolor de cabeza fuerte y repentino sin causa conocida

A diferencia de los ataques cerebrales, cuando se termina una mini apoplejía, el coágulo se disuelve, la sangre vuelve a fluir de manera normal y los síntomas desaparecen. Sin embargo, estos pueden volver a ocurrir más tarde, días o meses después. Se estima que cerca del 30 por ciento de las personas que presentan ataques isquémicos transitorios sufren una enfermedad vascular cerebral en los cinco años siguientes.

Es importante aprender a reconocer las señales de aviso de una mini apoplejía. Si usted o un familiar sospecha que está padeciendo algunos de los síntomas, actúe rápido y acuda cuanto antes a un hospital. Recibir atención médica inmediata, podría prevenir el desarrollo de un accidente vascular cerebral.