Todas las mujeres diabéticas pueden usar anticonceptivos. Sin embargo, la diabetes puede influir en la elección del método. Por este motivo, es mejor hablarlo con el ginecólogo, que le ayudará a elegir el método anticonceptivo que mejor le convenga.  




Las mujeres diabéticas precisan un método anticonceptivo muy eficaz ya que en su caso el embarazo es de riesgo y, por tanto, este debe ser preparado de antemano y requiere de una vigilancia estrecha posteriormente. Por este motivo debería evitar los métodos pocos fiables, como el método de la temperatura basal, el de Ogino o la marcha atrás, ya que el riesgo de fallo es demasiado elevado.
La elección de un anticonceptivo adecuado dependerá de la edad, del tipo de diabetes y del tiempo que se lleve padeciendo, de los antecedentes familiares, del número de hijos, del peso y, por último, de las contraindicaciones ginecológicas y endocrinas, así como de su dependencia del tabaco.

Puede elegir entre:

Métodos locales

  • El preservativo masculino (condón) es un anticonceptivo eficaz si se utiliza correctamente. Además, protege de las enfermedades de transmisión sexual.
  • Los espermicidas (crema, óvulo, gel) son productos ácidos que se aplican en el cuello del útero y que destruyen los espermatozoides. Son convenientes debido a la ausencia de efectos secundarios y de interacciones con el control de la diabetes. Se pueden utilizar solos o con un preservativo masculino para aumentar la eficacia y si tienen relaciones sexuales de riesgo (distintas parejas, por ejemplo).
  • El diafragma es un disco de látex rodeado por un muelle metálico circular que se coloca en la vagina antes de la relación sexual. Existen distintos tamaños. Se recomienda utilizarlo junto con un espermicida en formato de gel u óvulo.
  • El preservativo femenino es un cilindro de látex lubricado, cerrado por un extremo, y que se mantiene en posición mediante un anillo externo. Es eficaz, pero su uso requiere algo de práctica.
  • Tenga en cuenta que, a excepción del preservativo masculino, estos métodos no son los anticonceptivos más fiables. Existe riesgo de fallo.

Dispositivo intrauterino (D.I.U.)

Al contrario de lo que se suele pensar, el DIU se puede usar aunque se tenga diabetes.

Se trata de un pequeño dispositivo de plástico, con distintas formas, que el ginecólogo colocará en la cavidad uterina y que libera cobre.

Puede dar lugar a hemorragias prolongadas y a anemias.




Los DIU que liberan progesterona son interesantes porque, además de su gran eficacia anticonceptiva, no suelen provocar hemorragias.

 Píldoras o anticonceptivos orales combinados

Las píldoras que combinan estrógeno y progesterona multiplican el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (trombosis), tanto en mujeres diabéticas como en otras mujeres. Sin embargo, este riesgo es más elevado en el caso de las mujeres diabéticas y aún más si fuman.

Por tanto, el uso de la píldora combinada se debe limitar a mujeres menores de 35 años que no manifiesten ningún signo de disfunción vascular ni presenten factores de riesgos cardiovasculares asociados (como hipertensión, tabaquismo o sobrepeso).

La minipíldora solo contiene gestágenos en dosis bajas y, por consiguiente, se pueden prescribir con mayor libertad al no aumentan el riesgo de padecer enfermedades vasculares. Sin embargo, provoca sangrados irregulares y su eficacia depende del estricto cumplimiento del tratamiento. Puede tomarla si su ginecólogo se lo permite y bajo control periódico.

De más reciente incorporación, los parches anticonceptivos presentan las mismas contraindicaciones que la píldora. Por tanto, ¡prudencia!

Anticonceptivo de urgencia

Si se olvida de tomar el anticonceptivo o se produce un accidente con la anticoncepción local, puede recurrir, al igual que las mujeres no diabéticas, a la píldora del día después, que ha demostrado una gran eficacia si se administra en las 72 horas siguientes a las relaciones sin protección.