Los trastornos del sueño afectan a algunas personas con cáncer y pueden ser ocasionados por la enfermedad física, el dolor, los medicamentos usados en el tratamiento, el hecho de estar en el hospital y el estrés emocional. Entre los trastornos del sueño más comunes en pacientes con cáncer están el insomnio y las alteraciones del ciclo sueño-vigilia.

El National Cancer Institute de los Estados Unidos ofrece una serie de recomendaciones que pueden ayudar al paciente a descansar y aliviar los trastornos del sueño:




Crear un ambiente que evite las interrupciones del sueño al:

  • Disminuir el ruido.
  • Bajar o apagar las luces.
  • Regular la temperatura de la habitación.
  • Mantener la ropa de cama, las sillas y las almohadas limpias, secas y libres de arrugas.
  • Usar mantas para dar calor.
  • Poner las almohadas en una posición que proporcione apoyo.
  • Aconsejar al paciente para que use ropa holgada y suave.
  • Evacuar y orinar antes de dormir con el fin de disminuir las interrupciones del sueño al:
    • Evitar tomar líquidos antes de dormir.
    • Aumentar el consumo de líquidos y de fibra durante el día.
    • Tomar la medicación para la incontinencia antes de acostarse.

Estimular el descanso de los pacientes al:

  • Consumir una merienda alta en proteína dos horas antes de acostarse.
  • Evitar los alimentos pesados, picantes o azucarados de 4 a 6 horas antes de acostarse.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas o el fumar cigarrillos de 4 a 6 horas antes de acostarse.
  • Evitar las bebidas con cafeína.
  • Hacer ejercicios (y tratar de terminarlos por lo menos dos horas antes de acostarse).
  • Mantener el mismo horario para ir a dormir.
  • Empleo de medicamentos.