Valores de flujo máximo para el control del asma

Un medidor de flujo máximo (flujómetro) es un dispositivo utilizado para medir el modo en el que se está controlando el asma de una persona. El dispositivo mide el aire que sale de los pulmones, denominado índice del flujo espiratorio máximo, cuando una persona con asma sopla enérgicamente en el dispositivo. Cuando se utiliza correctamente puede revelar el estrechamiento de las vías aéreas antes de que ocurra un ataque de asma.

Aunque el flujo máximo “normal” previsto para cada paciente está determinado por la altura, la edad y el sexo, es preferible calibrar el control del asma efectuando comparaciones de los registros diarios de flujo máximo con su “mejor medición personal”.

La mejor medición personal de flujo máximo es el valor más alto de flujo máximo que un paciente puede obtener en un período de 2 a 3 semanas, cuando tiene el asma bajo control.

Para determinar el mejor valor de flujo máximo normal:

  • Use siempre el mismo flujómetro
  • Anote el flujo máximo dos veces al día (Mañana y noche) durante dos semanas
  • Anote el valor más alto obtenido en 3 intentos

Los mejores valores personales pueden cambiar con el paso del tiempo. Su médico efectuará ajustes periódicos de sus mejores valores personales.




Sistema de semáforo

Una vez que el paciente y el médico hayan establecido el flujo máximo conveniente (el nivel óptimo de su función pulmonar), hay que hacer todo lo posible por mantener los valores dentro del 80% de este valor, y con ello tener el asma bajo control.

Las zonas de flujo máximo están basadas en el concepto del semáforo: Rojo significa peligro, amarillo significa precaución y verde significa seguro.

Verde: Tasa de flujo espiratorio máximo (Tasa FEP) 80-100% del mejor valor personal. El paciente prácticamente no tiene síntomas y puede mantener su actual programa de control de asma. Si está bajo medicación continua y el flujo máximo está constantemente en la zona verde con una variación mínima, su médico puede considerar una reducción gradual de la dosis diaria de medicamento.

Amarillo – Tasa de flujo espiratorio máximo 50-80% del mejor valor personal. “Atención”, el asma está empeorando. Hay que indicar en el paciente un aumento temporal de la medicación del asma. Si está bajo tratamiento crónico, tal vez se tenga que aumentar la terapia de mantenimiento. Es importante contactar al médico para ajustar la terapia.

Rojo: Tasa de flujo espiratorio máximo debajo del 50% del mejor valor personal. “Peligro”, el paciente no puede dominar el asma y el programa de tratamiento no está controlando los síntomas. Es necesario usar un broncodilatador inhalado. Si las lecturas del flujo máximo no retornan por lo menos a la zona amarilla, hay que contactar de inmediato a su médico quien le ayudará a emplear una terapia agresiva. En estos casos hay que aumentar la terapia de mantenimiento.

La comunicación abierta y el intercambio de información entre paciente y médico en el tratamiento del asma, pueden ser mejorados controlando el flujo máximo y anotando sus valores. Su médico puede usar estos datos para diseñar y ajustar la dosis de medicamento y así poder controlar el asma lo mejor posible.